www.madridiario.es

El principal acusado afirma que no se acuerda de nada de lo ocurrido

'David llegó todo ensangrentado, con un cuchillo, gritando: ¡Los he matado!'

"David llegó todo ensangrentado, con un cuchillo, gritando: ¡Los he matado!"

Por MDO/E.P.
jueves 01 de marzo de 2007, 00:00h

David R.V., el principal acusado del asesinato de una pareja de menores gitanos (Ada y Amalio) y de su bebé de 9 meses ha afirmado que no se acuerda "de nada". Por su parte, José Emilio, que ha declarado en concepto de inductor del asesinato de Amalio y en concepto de autor de los otros dos, ha manifestado que acompañó a David R.V. a comprar droga a casa de Amalio pero se quedó en el coche hasta que vio "llegar a David cuchillo en la mano y con toda la cara y la ropa ensangrentada, mientras decía: '¡que los he matado!, ¡que los he matado!'".

 

David R.V. ha dicho al tribunal que era amigo de Amalio desde que éste era muy pequeño y que le estaba haciendo unas reformas en la casa, que, como todos los trabajos que le hacía, le pagaba en dinero o en drogas. "Yo tenía una amistad de siempre con esa familia, jugaba con el bebé y muchos días me quedaba a dormir en su casa. Dicen que yo tenía un problema con Amalio porque él me dio 200 euros para material de construcción y que yo me lo gasté en droga, pero eso es mentira. Teníamos nuestros más y nuestros menos, pero ni él me amenazó de muerte ni yo a él. Nunca hemos llegado a las manos".

Este encausado, que fue detenido el 16 de noviembre en Torrevieja, ha declarado que esos días estuvo en Alicante "no porque huyera de la justicia" sino porque estaba celebrando el cumpleaños de su hermano. En el coche del padre de David, el que presuntamente utilizó para desplazarse hasta la casa de la familia fallecida, se ha encontrado sangre de Amalio, hecho que para David "no se explica". A todas las preguntas sobre el día de los hechos que le han formulado tanto la fiscal y los abogados, David ha contestado que no se acordaba de nada. De hecho, la frase 'no me acuerdo' ha sido pronunciada por este procesado en más de cincuenta ocasiones.

Preguntado por la acusación particular sobre su ausencia en los funerales de las víctimas, ya que él mismo había dicho que eran "muy amigos", ha declarado que, simplemente, "estaba en Torrevieja". Por su parte, José Emilio que ha respondido en concepto de inductor del asesinato de Amalio y en concepto de autor de los otros dos, ha manifestado, este jueves, que acompañó a David R.V. a comprar droga a casa de Amalio pero ha asegurado que se quedó en el coche esperando en el vehículo hasta que vio "llegar a David cuchillo en la mano y con toda la cara y la ropa ensangrentada, mientras decía: '¡que los he matado!, ¡que los he matado!'". Tras los asesinatos, José Emilio ha indicado que se fueron al domicilio de los otros tres imputados, mientras David le decía que como dijera algo le mataba, que están acusados de animar en el bar Dorita a  David a que matara a Amalio. En su declaración, José Emilio ha manifestado que cuando llegaron al portal se encontraron a estos tres acusados bajando de un taxi.

"Me bajé del coche y David nos obligó a Daniel A.G., a Yolanda C.H., a Verónica C.H. y a mí a que subiéramos a casa de las hermanas (Yolanda y Verónica). Se lavó la cara, se cambió la camiseta y nos dijo que como le dijéramos algo a alguien nos mataría a nosotros y a nuestras familias". Asimismo, este procesado ha insistido en que él permaneció "en todo momento en el coche" y que no escuchó ningún grito desde el domicilio de la casa gitana porque "el coche estaba aparcado a 50 ó 60 metros de la casa". "Después de los crímenes yo seguí viviendo en Madrid y no huí porque no he matado a nadie. Yo no he estado en la vida en la casa de esa familia, ni siquiera para ir a comprar droga".

José Emilio ha explicado al jurado que es consumidor habitual de cocaína, que conoce a David del barrio y que el día de los hechos estaba trabajando como camarero en el bar Dorita. Además, ha negado que esa noche hablara con David en el bar sobre la posibilidad de acabar con la vida de Amalio, a quien conocía "de vista" y con el que no había tenido "ningún problema".

Escrito fiscal
La fiscal del caso considera probado que sobre las 23.30 horas del 4 de noviembre de 2004 el acusado David R.V. se acercó al bar Dorita de la avenida de Betanzos de Madrid, donde estuvo acompañado por los también imputados José Emilio V.G., Daniel A.G., Yolanda C.H. y Verónica C.H. Mientras bebían, David explicó a los presentes los problemas que tenía con Amalio, un joven de 17 años, que decía que no le iba a pagar unos trabajos que había realizado. Así, los acompañantes le animaron a acabar con la vida de Amalio y le proporcionaron un cuchillo para tal propósito.

Sobre las 2.30 horas, David y José Emilio abandonaron el bar y fueron a buscar a la víctima a su casa. David se encontró a Amalio atravesando el patio de su domicilio donde, de forma sorpresiva, le propinó tres puñaladas que acabaron con su vida. Ada, la esposa del joven, de 16 años, observó lo ocurrido desde el interior de la vivienda y comenzó a gritar. Ante esta situación, David y José Emilio entraron en la casa y asestaron veintiséis puñaladas a la menor. La hija de ambos fallecidos, de nueve meses, se encontraba en aquel momento durmiendo, pero se despertó por el ruido y comenzó a llorar. Los acusados, ante el temor de que sus sollozos alertaran a los vecinos, resolvieron acabar con su vida de cuatro puñaladas.

La fiscal indica que estos dos imputados habían consumido varias dosis de cocaína el día de los hechos, lo que disminuyó levemente sus facultades intelectuales y volitivas, por lo que señala que en ellos concurre la atenuante analógica de drogadicción. David y José Emilio se encuentran privados de libertad por esta causa desde noviembre de 2004, mientras que Daniel A.G. y Yolanda C.H. estuvieron en prisión provisional desde el mes de los asesinatos hasta noviembre y diciembre de 2005, respectivamente.

La representante del Ministerio Público considera los hechos narrados constitutivos de tres asesinatos, por los que solicita 51 años de cárcel para David y José Emilio, mientras que para los otros tres encausados pide 17 años de prisión para cada uno por inducir a un asesinato. David responde en concepto de autor de los tres delitos y José Emilio en concepto de inductor del asesinato de Amalio y en concepto de autor de los otros dos. Por su parte, los otros tres imputados responden como inductores de la muerte de Amalio.

  

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios