La Eurocámara rechaza ampliar la jornada laboral hasta 65 horas semanales
Por MDO/E.P.
miércoles 17 de diciembre de 2008, 00:00h
Actualizado: 17/12/2008 20:57h
El Parlamento Europeo bloqueó este miércoles la norma que permite ampliar la jornada laboral máxima a 65 horas semanales, que fue aprobada por los ministros de Trabajo de los 27 el pasado mes de junio con el voto en contra de España.
Los eurodiputados aprobaron por mayoría absoluta una serie de enmiendas que exigen que en un plazo máximo de 3 años se supriman todas las excepciones ('opt out') a la jornada laboral de 48 horas semanales. La Eurocámara exigió además que se considere tiempo de trabajo la totalidad del tiempo de guardia, incluido el periodo inactivo.
Las enmiendas fundamentales recibieron un respaldo muy superior a la mayoría absoluta de 393 votos que era necesaria para que salieran adelante. La mayoría obtuvieron más de 500 votos. Ello significa que, además de socialistas y grupos de izquierda, fueron apoyadas por muchos eurodiputados del Partido Popular Europeo, incluidos los españoles. El voto de la Eurocámara abre ahora un nuevo periodo de negociación de 90 días (denominado 'conciliación') entre el Parlamento y el Consejo al cabo del cual, si no hay acuerdo, decae el texto.
Políticos y sindicatos, satisfechos
Ante esta resolución, el secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Tomás Gómez, dijo que se congratula de que esa "haya sido la decisión del Parlamento Europeo, es justa y es una decisión que no significa un retroceso en los derechos sociales de los trabajadores".
Por otro lado, el secretario general de CC.OO. de Madrid, Javier López, dijo que se muestra satisfecho de que "el sindicalismo mundial ha dado un paso adelante en la unidad en la defensa de un futuro de vida digna y de trabajo decente" y remarcó que "la movilización vuelve a dar sus frutos".
En este sentido, el secretario general de UGT de Madrid, José Ricardo Martínez, declaró a Madridiario que es positivo que no haya sido aprobado el proyecto, "que consideramos -dijo- un retroceso histórico para los trabajadores". "Es un anacronismo fuera de cualquier lógica -añadió-. El Parlamento ha reconocido que era un atropello a los derechos de los trabajadores el proyecto de las 65 horas semanales".