El cine postsoviético llega al Reina Sofía
Por MDO/E.P.
jueves 13 de noviembre de 2008, 00:00h
Actualizado: 23/12/2008 12:20h
La condición, la memoria y la identidad cultural postsoviéticas protagonizan una retrospectiva del cineasta Deimantas Narkevicius (Utena, Lituania, 1964), en cartel desde este jueves hasta el 13 de febrero en el Museo Reina Sofía.
Definida por su comisaria, Chus Martínez, como una "exposición de cine", la muestra ofrece de manera permanente 12 películas, en salas independientes —en pantalla grande y en versión original con subtítulos en castellano—, que representan casi toda la obra fílmica del artista.
"Hemos desarrollado una serie de recorridos que permiten ir de un mundo al otro y establecer una conexión visual entre sujeto, espacio e imagen cinematográfico", afirmó Martínez sobre lo que constituye "la primera gran retrospectiva" del realizador lituano, según Manuel Borja-Villel, director del museo. La exhibición abarca casi toda su filmografía, desde 'Europe 54º - 25º19'' (1997) hasta 'The Head' (2007). Además de estas películas, se presentan dos instalaciones del también escultor Narkevicius.
El artista ve similitudes entre el cine y la escultura justificando que "ambos consumen tiempo del espectador por su carácter tridimensional". Fascinado por "la narrativa, las historias y la fotografía", Narkevicius declaró que el sonido también es pieza fundamental de su obra, "que da importancia a la Historia", según matizó Borja-Villel.
Cuatro horas de exposición
Situada en el espacio recientemente remodelado de la tercera planta del edificio Sabatini (que antes albergaba la biblioteca del museo), la muestra permite al visitante percatarse de la multiplicación no sólo de historias, sino de los espacios reales e imaginados en los que esas historias suceden, han sucedido o podrían llegar a suceder.
"La exposición está concebida para estimular el asistente a pensar", detalló Martínez, que reveló también la necesidad de visitarla con la intención de "participar y no sólo ver". "Es una muestra que dura tres horas y media, radicalmente distinta de otras propuestas", detalló.
El vídeo y el cine, pilares fundamentales de la obra de Narkevicius, "representan elementos importantes para marcar la memoria", según recordó Borja-Villel. Y la "memoria" está muy ligada al legado del artista, de acuerdo con la comisaria, que comparó "el proceso de edición de las películas" a la selectividad del pensamiento humano.
"Esquizofrenia de dos mundos"
"Narkevicius ha vivido en dos mundos y esta esquizofrenia está marcando y dejando complejos en nuestra manera de pensar el presente", señaló Martínez. Dicha "esquizofrenia" sufrida por las personas que vivieron la realidad de la URSS (y han acompañado la creación de nuevos estados) sería una de las características con la que el público español podría identificarse, según la comisaria. "También hemos vivido en dos mundos", justificó.
El artista declaró creer que su trabajo puede alcanzar en España "un éxito similar" al que ha cosechado en países como Alemania o Francia."Entender que la cultura es parte fundamental de nuestro ser político es uno de los aspectos fundamentales de esta muestra", explicó la comisaria.
El conjunto de su producción desarrolla un tema crucial en las sociedades actuales: la relación con la temporalidad y la memoria. En sus películas, el artista hace uso de la historia y de la memoria colectiva en oposición a la memoria individual. "Queremos proponer una manera de pensar el pasado reciente y plantear cómo eso puede ayudar a crear soluciones para los problemas futuros", concluyó Martínez.