El PP, letanía y grado de conciencia
lunes 27 de octubre de 2008, 00:00h
Actualizado: 03/11/2008 12:31h
Aznar popularizó el concepto de maitines, religioso término que hace referencia al primero de los rezos que, los católicos realizaban antiguamente antes de amanecer. Después puso a todo el PP a trabajar mediaticamente bajo el principio de letanía que consiste, en lanzar una serie de ideas dichas por uno, para que sea repetida por otros.
La letanía es una enumeración reiterada y por tanto el término que mejor describe la insistencia. Todas las religiones la utilizan como método hipnótico con el claro fin de alterar la conciencia. La letanía adormece la razón, hipnotiza. La letanía se murmulla, lo que ayuda a dotarla de un efecto idiotizante.
Los efectos de la insistencia son sobradamente conocidos. Voltaire el “coronado” en la Comedia Francesa indicó que “Se repite una tontería, y a fuerza de repetirla se acaba por estar persuadido de ella”. También es muy conocida la estrategia nazi promovida por Joseph Goebbels, sobre su idea de que “una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad”.
La Web del PP de Madrid, edita con periodicidad un catalogo de pensamientos simples que pretenden ser la letanía para sus militantes. Son notas poco razonadas, que incorporaran datos sesgados para dar testimonio de la versión que sostienen y que buscan generar el murmullo de la corriente de opinión que pretenden generar.
Esperanza Aguirre y Gallardón subestiman la inteligencia y el aguante de los madrileños y deberían observar como la Iglesia perdió feligreses con estas estrategias a medida que la parroquia estaba más necesitada de hospitales eficaces que de verdades reveladas.
Las certidumbres son las que vivimos cada día. El aumento del grado de conciencia de los madrileños, sus certezas, se construye cuando visitan un hospital privatizado, en las colas para la gestión de plaza en una escuela infantil o al abrir temerosos el correo que notifica nuevas tasas, nuevas multas…
Aquí, en Madrid, la única verdad que los madrileños/as están desvelando, son las consecuencias que para sus vidas tiene la política de pillaje de lo público, o los excesos de gasto a beneficio de la proyección política de una u otro. En ese despertar de la conciencia ciudadana, Aguirre y Gallardón deberían saber que su estrategia ya no cuela y que llegados a este punto la letanía es percibida como monserga.
Ángeles Álvarez.
Portavoz adjunta del Grupo Municipal Socialista de Madrid.