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Magia (blanca) y cuentas municipales

Magia (blanca) y cuentas municipales

sábado 25 de octubre de 2008, 00:00h
Actualizado: 28/10/2008 13:57h
Por fin, ya salieron del “horno de ideas” municipal los presupuestos del Ayuntamiento madrileño para el año 2009. Los más esperados de los últimos tiempos: era tanta la expectación creada, que a su presentación acudieron no menos de una docena de cámaras de televisión y de fotógrafos. Nunca algo tan aburrido originó tamaña expectación.

Claro que todos esperaban la gran revelación, la luz que se abriera paso entre los muros de tinieblas. Porque eso había sido este mes de octubre en el plano económico: un mar de nubes espesas y oscuras entre las que apenas se vislumbraba, de cuando en cuando, la punta del iceberg: que si una nueva tasa de basura asomaba por aquí, que si una paralización de obras públicas se anunciaba por allá, que si unos recortes millonarios insinuados… No es raro que se esperara casi con ansia para saber cómo resolver esta complicada ecuación con más gastos, menos ingresos y muchas incertidumbres.

Pero si algo sabe hacer Alberto Ruiz-Gallardón es rodearse bien. Y ahí estaban el concejal de Hacienda, Juan Bravo, y su equipo de “magos” trabajando sin descanso desde hace dos meses para resolver la cuadratura del círculo. ¿Hay menos ingresos? Se buscan nuevas fórmulas. En este caso, con mucho ingenio: vender la propiedad del suelo de los pisos del Plan 18.000 a sus dueños. Resultado: casi 300 millones de euros para las arcas municipales, lo mismo que se deja de ingresar por la venta de suelo público, y casi la mitad de las inversiones comprometidas para 2009.

Bien es verdad que repasar el presupuesto da un poco de grima: los tomos dedicados a inversión parecen haber pasado por Natur House, de lo delgados que se han quedado. Y las previsiones en los distritos –que aumentan su presupuesto, pasando de la nada a lo poquísimo- son también paupérrimas: mantenimiento, conservación y poco más. Pero ahí están: con su deuda –que este año no se amortiza, porque cada euro cuenta-, su escasez de ingresos y sus pocos pero contundentes proyectos.

Que nadie se llame a engaño: el panorama de la crisis no será tan malo en el año electoral: para entonces, se habrá conseguido, a base de apretarse el cinturón y de gestionar mediante concesiones algunos de los principales proyectos, que el alcalde tenga una buena cartera de inauguraciones lista: Madrid Río, el estadio Vallehermoso, la reforma de la calle Serrano, la peatonalización de la Puerta del Sol… no le faltarán fotos, aunque para ello el concejal de Hacienda haya tenido que recurrir casi, casi, a la prestidigitación: nada por aquí, nada por allá… pero de la chistera saldrá un bonito conejo blanco.
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