Una docena de policías nacionales redujo este miércoles a un grupo de unos cien trabajadores y detuvo a otros tres Hospital Clínico de Madrid, donde increparon al consejero de Sanidad, Juan José Güemes, quien iba a inaugurar la sala robotizada de Cardiología.
Los trabajadores esperaban a las puertas del hospital a que llegara Güemes mientras protestaban por la privatización de la sanidad pública madrileña y por la resolución del 31 de julio que limita la contratación de personal sanitario.
El consejero hizo su aparición en el centro 20 minutos más tarde de lo previsto y cruzó el tumulto de gente hasta entrar en las instalaciones. En ese momento, los manifestantes se abalanzaron sobre la puerta del centro y comenzaron a aporrearla, por lo que la policía tuvo que intervenir.
La intervención policial acabó con varios manifestantes por el suelo, entre empujones y malas palabras. La policía, que llegó a impedir el paso de la prensa al interior del edificio, recondujo a varios manifestantes, pero uno de ellos se resistió, de modo que acabó esposado. Mientras el resto gritaba consignas como "consejero, carroñero", "Güemes, tu suegro se llama Fabra", "lo llaman democracia y no lo es" o "Espe, Espe, especulación".
"Quieren nuestra ruina"
El portavoz del sindicato Movimiento Asambleario de Trabajadores de Sanidad (MATS), Daniel Simón, afirmó que la Policía llevó a cabo "una intervención de corte fascista". "Al PP está claro que le va la marcha fascista y se van a encontrar con lo que se van a encontrar", aseguró.
En su opinión los populares "van a privatizar todos los hospitales públicos y sólo van a parar con las movilizaciones, y por eso estamos aquí, porque no hay plantilla suficiente y además quieren nuestra ruina y hacer negocio".
Güemes: "No defienden a los madrileños"
Ante estos sucesos, el consejero de sanidad ha expresado que le gustaría "preguntar a esos sindicatos por qué piensan que su cometido es insultar a miembros de un Gobierno elegido democráticamente pero callan cuando en España ha aumentado el paro en 600.000 personas en los últimos meses, por qué piensan que su papel es boicotear el funcionamiento de los servicios públicos y callan cuando el Gobierno del partido al que están asociados niega el reconocimiento de 1,2 madrileños y por qué callan cuando en cinco años no se ha puerto en marcha ni una sola inversión nueva en la Comunidad por parte del Gobierno de Zapatero", a lo que añadió que, si callan esto, "no están defendiendo los intereses de los madrileños ni de los trabajadores".
En cuando a los insultos, Güemes aseguró que ni le molestan ni le intimidan los insultos y las amenazas. "No ofende quien quiere, sino quien puede", sentenció.
Espiral de confrontación
Por otro lado, la portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Maru Menéndez, calificó las declaraciones del consejero como “más propias de un antisistema que de un responsable del Consejo de Gobierno cuando ha tratado de acusar gravemente a los delegados sindicales que están cumpliendo con su obligación de representantes de los trabajadores”.
Menéndez afirmó que “la espiral de confrontación es la que está provocando el consejero Güemes”, y apeló “a su responsabilidad para que respeten el derecho de representación a los trabajadores de los delegados sindicales, para que respeten a las organizaciones sindicales y para que deje de desmantelar la sanidad pública madrileña”. “Mientras el consejero Güemes siga desmantelando la sanidad pública madrileña, naturalmente que serán muchísimos los trabajadores y ciudadanos que se le pondrán enfrente”, concluyó.
Esta es la cuarta vez en las últimas semanas que el consejero de Sanidad es increpado durante sus visitas a centros hospitalarios de la región. Precisamente ayer Güemes fue recibido entre
abucheos, pitos y pancartas a su llegada al hospital Gregorio Marañón.