Los proyectos de Madrid Río comprendidos entre el Puente de Segovia y el nuevo puente en Y estarán finalizados a principios de 2010, anunció el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón en una visita de obras.
La transformación de la zona tiene un coste de inversión de 37,7 millones y supondrá la recuperación de 181.000 metros cuadrados de terreno. Entre otros hitos urbanísticos, se trabaja en
el puente de Segovia, el Oblicuo, la presa histórica número 6, y la pasarela en Y. Esta actuación beneficiará a los vecinos de Latina, Carabanchel, Arganzuela y Centro.

El Ayuntamiento creará
113.446 metros cuadrados de zonas verdes. Se plantarán
70.000 arbustos y
3.367 árboles (sobre todo de la especie ginkgo biloba, que se instalarán junto al centro de Estudios Hidrográficos del Ministerio de Fomento).
Se mejorará la urbanización de
2.000 metros lineales de la avenida del Manzanares, renovando aceras, eliminado barreras arquitectónicas, reordenando el tráfico, y renovando el pavimento y el mobiliario urbano.

El Área de Urbanismo municipal ha
reforzado la estructura del puente de Segovia, dentro de la primera fase de su rehabilitación. Se remodelarán los
cuatro estanques que lo rodean para que acojan permanentemente
una lámina de agua. En el centro de los mismos se situará
una fuente con 16 surtidores y un jardín de plantas acuáticas de 630 metros cuadrados. También habrá
15.000 metros cuadrados de jardines ubicados bajo el puente que se configurarán como
terrazas en las que se plantarán 75 chopos y 5 cedros y acogerán las pilas originales del puente de Segovia, recuperadas durante las obras de la M-30.
Miradores
El
puente oblicuo se ha recuperado íntegramente para uso peatonal y ciclista. Esta antigua conexión que en un principio iba a ser demolida, se ha convertido en
un mirador desde el que disfrutar de toda la cornisa monumental de Madrid. También se ha recuperado el uso de la presa histórica número 6 al eliminar el tráfico rodado y ampliar el tablero.

La cuarta conexión visitada fue
el puente en forma de Y,
una nueva construcción de 100 metros de longitud, distribuidos en tres brazos: dos en las calles de San Conrado y San Ambrosio, en Latina, y el otro en la calle del Mármol, en Arganzuela. Incorpora miradores sobre el río evocando los puentes de ferrocarril.
Algunos de los trabajos ya están terminados, como es el caso del
Salón de Pinos, que recorre las dos márgenes del río dando un tramo verde de 2 kilómetros. En esta zona se han instalado cinco áreas infantiles, 361 bancos, 7 fuentes y 2,4 kilómetros de carril bici.