Más seguridad en 110 kilómetros de vías madrileñas
Por MDO/E.P.
sábado 26 de julio de 2008, 00:00h
Actualizado: 28/07/2008 12:04h
El nuevo contrato del sistema de control del tráfico firmado por el Ayuntamiento de Madrid, que tendrá una vigencia de dos años y un presupuesto de 2,7 millones de euros, permitirá mejorar el servicio en 110 kilómetros de viales de alta capacidad de la capital, transferidos desde las administraciones central y regional.
El objetivo del nuevo contrato, aprobado en la pasada Junta de Gobierno, es "mejorar la seguridad vial, controlar las incidencias y accidentes, evaluar las técnicas de explotación y generar nuevas estrategias frente al tráfico", explicó este sábado el Consistorio.
Las mismas fuentes señalaron que la experiencia de la Calle 30 reveló que los sistemas de señalización, vigilancia y control de la circulación son una pieza clave para integrar este tipo de vías como elementos canalizadores de los flujos circulatorios en la ciudad.
El documento contempla el incremento del número de equipamientos disponibles, destacando los detectores de vehículos en las vías de acceso a la capital y la incorporación de nuevas tecnologías, como los elementos de Detección Automática de Incidencias, con los que se pretende incrementar la seguridad de los conductores.
También se aumentará la red de comunicaciones para ganar en seguridad y se profundizará en la integración en el Sistema Integral de Control de Tráfico de Madrid (SICTRAM), con la incorporación de un nuevo puesto de operador en las horas punta de circulación al Centro de Gestión de Movilidad.
El Ayuntamiento de Madrid explicó hoy que la ciudad ha recibido en los últimos años nuevos viales de acceso a la capital por parte de las administraciones central y regional. Ese es el caso de las antiguas carreteras nacionales y radiales de salida, "cuya concepción nunca fue dar servicio directo a la urbe, sino ser elementos de paso que, en la actualidad, se encuentran ya incorporados dentro del viario urbano". Todos estos viales dan forman a una red de más de 110 kilómetros de vías de alta capacidad.
El Gobierno municipal destacó asimismo el carácter distribuidor de los movimientos internos de la Calle 30, con una capacidad de hasta 330.000 vehículos diarios y una intensidad media de tráfico de 21.000 automóviles por hora. Estos datos avalan la necesidad de disponer de una eficiente gestión y de sistemas que garanticen un nivel máximo de servicio "en el que el ciudadano vea esta vía como un elemento básico de movilidad y la utilice de forma habitual evitando las circulaciones por el interior", destacó el Consistorio.
Por ello se han efectuado importantes inversiones en los últimos años, que han permitido modificar los equipamientos pasando de 36 paneles de mensaje variable a 65, de 7 nodos de comunicaciones a 10, de 402 detectores de vehículos a 460 y de 78 estaciones de toma de datos a 95.
"Ahora se hacía necesario trasladar esta experiencia a la totalidad de las vías de acceso a la ciudad de Madrid, cuya gestión ha sido transferida en los últimos años, e integrarla como un elemento más de forma similar a lo que en la actualidad ya está plenamente desarrollado en el arco Este de la Calle 30 entre el Nudo de Manoteras y el Nudo Sur", matizó el equipo de Gobierno.
La finalidad es proporcionar al ciudadano una atención continuada en estas vías, tanto desde el Centro de Gestión de la Movilidad como en los propios viales, actuando en tiempo real sobre los paneles de mensaje variable además de realizar un seguimiento continuo de las intensidades de tráfico y de las incidencias que pudieran producirse.
Por este motivo, el contrato dispone de un puesto permanente de operador en el Centro de Gestión de la Movilidad las 24 horas durante los 365 días del año, junto con un puesto adicional de lunes a viernes no festivos en horario de 7.00 a 10.00 y de 17.30 a 21.30 horas, que efectuará el seguimiento y vigilancia en tiempo real de las circulaciones y el viario.
También verificará el funcionamiento de la red y contrastará los datos de los sistemas de información automática con la realidad observada; detectará y hará un seguimiento de las incidencias y accidentes, estableciendo la señalización y tomando las medidas de actuación marcadas para cada situación, y comunicará esas incidencias al coordinador del Centro de Gestión de la Movilidad o a la Unidad Técnica de Policía.
Un técnico de tráfico se encargará de las tareas de explotación del sistema y coordinación de los operadores del Centro de Gestión de Movilidad. Existirá también un equipo de intervención en calle todos los días del año durante las 24 horas, localizado en los propios viales, con un equipamiento básico para actuar ante averías e incidencias de los equipamientos y con los vehículos adecuados que dispongan de las medidas de señalización y comunicación necesarias.