Los tres sindicatos mayoritarios de trabajadores del Ayuntamiento de Madrid (CC.OO., UGT y CSI-CSIF) realizaron una marcha multitudinaria para reivindicar mejoras dentro de la negociación del convenio colectivo.
Varios miles de personas se movieron entre la Puerta del Sol y la plaza de la Villa para exigir que se respete el convenio colectivo de los 30.000 empleados municipales. Solicitaron que no se sigan acumulando altos cargos, que, según explican, colapsan el sistema.

También critican que se está desmantelando la formación y reciclaje de los trabajadores en favor de "cursos elitistas" para esos altos cargos. Piden que se concilie la vida laboral y familiar. Aseguran que se pretende expulsar a los sindicatos de todo control sobre el empleo municipal y echar a 10.000 trabajadores (Área de Seguridad) y otros trabajadores como la Agencia para el Empleo, para poder regular las condiciones laborales de estos trabajadores con el reglamento. Por último, denuncian que la subida salarial será de tan sólo un 2 por ciento cuando la inflación está en el 4,5 por ciento.

Según Carmen Molina, coordinadora de CC.OO. del Ayuntamiento de Madrid y Organismos Autónomos, los representantes de los trabajadores piden la defensa de las condiciones que tenían, la defensa del empleo público y la incorporación de la Ley de Igualdad al convenio actual. Aseguran, en relación a este último punto, que no hay presupuesto para financiar los permisos de conciliación ni la carrera administrativa. Explica también que se ha restringido la participación sindical en la negociación de la oferta de empleo público.

Incide en que no se respeta el equilibrio salarial y que se realiza discrecionalmente. Y es que, según CC.OO. el presupuesto dedicado al Capítulo 1 del Ayuntamiento ha aumentado un nueve por ciento mientras que se ofrece por convenio un uno por ciento. Además, en este mismo sentido, denuncia que el Área de Seguridad y Movilidad, que engloba un tercio del personal municipal, quedaría, según las tesis del Consistorio, fuera de convenio.
David Batista, secretario general de servicios a la ciudadanía en el Ayuntamiento de Madrid de UGT, aseguró que el Consistorio no permite negociar a los sindicatos y pretende imponer el convenio, eliminando el segundo grado de parentesco, los días de congreso sindical, los moscosos y la negociación para promoción.

Por último, César Barrio, portavoz de CSI-CSIF, indicó que el Gobierno municipal pretende traer un orden distinto al que había al Ayuntamiento, sin admitir negociación. Explicó que el Consistorio defiende la externalización mientras que los sindicatos defienden el servicio público. Porque, asegura, al externalizar "se paga dos veces por un mismo servicio".