¿Es la hora de un nuevo Plan General en Madrid?
martes 25 de marzo de 2008, 00:00h
Actualizado: 07/04/2008 12:28h
Cuando, en los años 80, un urbanista de izquierdas llamado Eduardo Mangada elaboró el Plan General de Urbanismo de Madrid, en él latía una idea: la ciudad ya no podía crecer más. Eran tiempos de gobiernos de izquierdas en la capital y en la región, pero las urnas cambiaron las tornas y en 1997 fue a un Madrid gobernado por el PP al que le tocó rehacer su Plan de Urbanismo, cambiándolo por otro que es el que ahora nos ordena. Y en el que la capital sí que crecía: vaya si lo hacía.
Los PAUs, que entonces se programaron, más de diez años después siguen en mantillas –excepto por lo que se refiere a las viviendas de renta libre y los centros comerciales-, con la mayor parte de los equipamientos aún por desarrollar. Y no son más que el principio: hay pendientes de realización otras 500.000 viviendas en las zonas de expansión por el este de la capital.
Madrid parece haber tocado techo, urbanísticamente hablando: ha alcanzado en la práctica sus límites geográficos. Pero ¿está todo hecho? ¿O eso marca, precisamente, el punto de inflexión desde el que comenzar a replantearse la ciudad y su futuro? Hay grandes retos por afrontar: qué hacer con el centro, cómo repoblar zonas que la presión inmobiliaria y terciaria han terminado vaciando de residentes, cómo repartir la inmigración para evitar que se formen guetos. Y, sobre todo, cómo dibujar el Madrid olímpico, ese que tendrá que abordarse, antes o después, y que precisa de un diseño de trazo muy fino, para que sea a la vez atractivo al Comité Olímpico Internacional y útil como instrumento de modernización de la ciudad. Tras años dedicados a las infraestructuras del transporte –más metro, más tren ligero, más carreteras-, ¿habrá llegado por fin la hora del urbanismo?