www.madridiario.es
Martes de reflexión

Martes de reflexión

Por Ángel del Río
miércoles 12 de marzo de 2008, 00:00h
Actualizado: 24/03/2008 13:20h
El lunes, en plena resaca electoral, y quizá por eso, destacados miembros del Partido Popular asumían en la intimidad que el resultado de las elecciones había sido un fracaso, porque el objetivo que se marcaron no fue obtener unos buenos resultados, sino ganar los comicios, o como poco, empatarlos, apretarle las clavijas al PSOE, y eso no se había conseguido.

El lunes, destacados miembros del PP hacían en público una valoración positiva de los resultados, pero en privado estaban decepcionados, por no decir, deprimidos. El lunes, jornada de resaca tras las elecciones del domingo, destacados miembros del Partido Popular coincidían en que el proyecto Rajoy estaba caducado y había que abrir un proceso de cambio con nuevo líder y caras nuevas.

Martes, día de reflexión. Esos mismos que el lunes opinaban de una manera, ayer martes, cuando conocieron que Rajoy está dispuesto a seguir, a presentarse al congreso extraordinario y volver a ser el candidato a la Moncloa en 2012, se manifestaron públicamente encantados con esta decisión y mostraron su adhesión inquebrantable a Mariano Rajoy, y es que para muchos su situación personal, su sillón, su futuro, pasa por apoyar al líder, y si Rajoy se empeña en seguir liderando la derecha, pues allá están ellos, dispuestos a seguir haciendo de palmeros, incluso los que se presumían y postulaban como alternativa.

Por cierto, qué lamentable el homenaje que este martes de reflexión, se rindió a las víctimas del 11-M junto al monumento cilíndrico de cristal, organizado por el Ayuntamiento de Madrid. Mucha representación institucional, comenzando por los Reyes, mucho coro con voz incluida de la presidenta consorte, es decir, doña Sonsoles Espinosa, la de la voz prodigiosa, pero poco contenido emocional en la parte artificial del acto, que es la institucional.

No sonó el himno nacional y nadie entiende por qué, y eso le quitó emotividad a un acto de esta naturaleza; no hubo palabras, bueno en eso, mejor que no las hubiera, y no hubo acercamiento a las víctimas o a los familiares de las víctimas allí presentes, por parte de las autoridades; eran convidados de piedra. Es como si los ánimos se hubieran enfriado cuatro años después, y eso puede ser en la parte oficial, pero no en el corazón de quienes sufrieron en sus propias carnes, o en carnes de la misma carne, esa masacre, y así las cosas, mejor dejarlas en paz de homenajes oficiales fríos, porque ellas mismas, las víctimas y las familias, son las únicas capaces de no olvidar y recordar siempre a los que sufrieron de verdad el impacto de esa matanza.

Ángel del Río

Cronista Oficial de Madrid y Getafe

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios