La tensión que marcó el inicio del Pleno con la crisis de Vox apenas fue el aperitivo de una sesión que rápidamente derivó en un intercambio constante de reproches entre el Gobierno municipal y los dos principales grupos de la oposición.
La primera batalla fue sobre el futuro de Casa Árabe, convertida en las últimas semanas en uno de los principales focos de confrontación entre el Gobierno municipal y la izquierda. Tanto PSOE como Más Madrid aprovecharon el Pleno para exigir al Ayuntamiento que reconsidere su decisión de obligar a la institución a abandonar las Escuelas Aguirre antes del inicio de las obras de rehabilitación del edificio, previstas para después del verano.
El conejal del PSOE Pedro Barrero, acusó al Ejecutivo de Martínez-Almeida de actuar con precipitación y reclamó una solución que permita compatibilizar la reforma del inmueble con la continuidad de una institución que calificó de "estratégica" para la proyección internacional de Madrid. A su juicio, el Ayuntamiento dispone de margen suficiente para negociar una alternativa que evite interrumpir la actividad de Casa Árabe y preserve su vinculación con un edificio que ocupa desde hace casi dos décadas.
En la misma línea se expresó Más Madrid. La concejal Carolina Elías fue más allá y enmarcó la decisión dentro de lo que definió como una política cultural "sectaria" del Gobierno municipal. Según sostuvo, la salida de Casa Árabe responde más a una decisión política que a una necesidad técnica, y acusó al Ayuntamiento de poner en riesgo uno de los principales espacios de diálogo cultural y diplomático de la capital. "Utilizar como argumento para justificar el desalojo de la Casa Árabe el calificarla como chiringuito es una chapuza política improvisada, contradictoria y ejecutada con la soberbia de quien cree que una mayoría absoluta le exime de dar explicaciones. Lo que ustedes están haciendo no es gestión, es negligencia para no admitir que esto responde a su racismo y a su islamofobia", concluye.
La respuesta del Gobierno municipal llegó de la mano de la concejala-presidenta del distrito de Salamanca, Cayetana Hernández de la Riva, que negó que detrás de la decisión exista cualquier motivación ideológica. "No hay ninguna animadversión hacia la institución ni hacia el mundo árabe. No es un acto de hostilidad hacia nadie, sino de responsabilidad y de gestión al servicio de los ciudadanos", defendió. La edil aseguró que el Ayuntamiento ha actuado "conforme a derecho" y sostuvo que la rehabilitación de las Escuelas Aguirre permitirá recuperar "una auténtica joya neomudéjar" para destinarla "a usos culturales que sirvan a todos los madrileños".
Hernández de la Riva justificó además la decisión apoyándose en los informes del Tribunal de Cuentas sobre la situación de Casa Árabe. Según recordó, el organismo fiscalizador advertía de una "situación financiera crítica que afecta a su viabilidad", con "resultados negativos recurrentes cercanos al millón de euros anuales" e "irregularidades en la contratación pública en el 63 por ciento de los expedientes analizados". A su juicio, esos datos avalan la actuación del Consistorio y desmontan las acusaciones vertidas por la oposición.
Sin embargo, el debate volvió a reproducirse minutos después, esta vez con el foco puesto en las consecuencias que el traslado puede tener para la proyección internacional de Madrid y para el futuro de la propia institución. El concejal socialista Pedro Barrero reprochó al Gobierno municipal que utilice "solo las partes del informe que respaldan su decisión" y recordó que el mismo documento también refleja que el deterioro del edificio fue comunicado en reiteradas ocasiones al Consejo Rector sin que ninguna de las administraciones implicadas adoptara medidas para evitar su progresivo deterioro.

Barrero fue más allá y sembró dudas sobre el futuro del inmueble una vez que Casa Árabe abandone las Escuelas Aguirre. "Cada día cuesta más no pensar que este edificio ya tiene dedo, ya tiene otro destino", afirmó, cuestionando que el Ayuntamiento siga sin aclarar qué uso tendrá finalmente uno de los edificios más emblemáticos del distrito de Salamanca.
La delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, rechazó que la salida de Casa Árabe vaya a menoscabar el peso internacional de la capital. "El peso cultural de Madrid no depende de ningún caso particular y, desde luego, no depende de la Casa Árabe", respondió. Rivera de la Cruz defendió que la ciudad mantiene una oferta cultural "de primer nivel", con nuevos equipamientos, festivales y una programación que, a su juicio, sitúan a Madrid entre "las diez grandes capitales culturales del mundo".
El intercambio de reproches concluyó sin avances sobre el futuro de la institución. El Ayuntamiento mantiene el 1 de septiembre como fecha límite para el desalojo de las Escuelas Aguirre, mientras continúa sin concretar cuál será la ubicación provisional de Casa Árabe durante las obras ni qué uso tendrá posteriormente el histórico edificio, una incertidumbre que la oposición considera el principal síntoma de la improvisación con la que se ha gestionado todo el proceso.
Martínez-Almeida acusa de "asentismo laboral" a Rita Maestre
El primer gran enfrentamiento tuvo como protagonistas a José Luis Martínez-Almeida y Rita Maestre. La portavoz de Más Madrid criticó que Madrid se haya convertido en un "parque temático" para que "las grandes fortunas compitan a ver quién se compra un piso más caro en Chamberí que luego va a pasarse la mitad del año vacío", frente a otra realidad en la que tener un trabajo no implica "poder pagar el alquiler".
"Un Madrid en el que los taxistas, las barrenderas, las maestras, los funcionarios tienen que vivir en otra ciudad y pasar una hora y media cada día para llegar al trabajo. Es contemplar pasivo como los barrios se vacían de personas y se llenan de turistas, que hasta el menú del día está desapareciendo, señor Almeida", apuntó Maestre. A su juicio, Madrid se ha convertido en una ciudad "cada vez más difícil de habitar" para quienes viven y trabajan en ella, mientras el Ayuntamiento continúa favoreciendo la expansión de los pisos turísticos y renunciando a intervenir sobre el mercado residencial.
Al hilo, Maestre ha cifrado una subida de salarios en la ciudad "del 14 por ciento", frente al "70 por ciento" de los alquileres y el "60 por ciento" del precio de viviendas. "¿Saben qué más ha crecido en Madrid? El número de millonarios, un 36 por ciento más desde que Almeida es alcalde de Madrid", preguntó.
Martínez-Almeida respondió catalogando a la líder de la oposición de "élite extractiva", con un "sueldo muy por encima de la media del que hay en Madrid". "Usted ha decidido que todo su argumentario se refiere a esto de 'Madrid nos roba' o 'nos están robando Madrid'. Y yo le digo que la única élite extractiva que está sentada en el Pleno de este Ayuntamiento se llama Rita Maestre", defendió
"Ha sido la líder del absentismo laboral en el Ayuntamiento de Madrid", le espetó desde la tribuna, asegurando que no asiste a la Junta de Portavoces desde el mes de octubre. "No sé cómo no se le cae la cara de vergüenza de venir aquí a defender a los trabajadores y ser incapaz de cumplir con la principal obligación que tiene un portavoz y por la que usted cobra un plus", ha subrayado Martínez-Almeida, refiriéndose a la Junta de Portavoces.
Las palabras del regidor madrileño elebaron el tono en la bancada de Más Madrid y también del Partido Popular hasta el punto que el presidente del Pleno tuvo que interenir para continuar con el debate.
Maroto critica a Martínez-Almeida de "borrar la igualdad" de la política madrileña
Poco después llegaría el turno del PSOE y, con él, un nuevo duelo dialéctico entre Martínez-Almeida y Reyes Maroto. Apenas dos días después de imponerse a Enma López en las primarias socialistas, la portavoz municipal afrontaba su primer gran cara a cara con el alcalde ya como candidata confirmada para las elecciones municipales de 2027.
Maroto centró buena parte de su intervención en denunciar el aumento de las desigualdades en Madrid, la situación de los servicios públicos y la política de vivienda desarrollada por el Ejecutivo municipal. A su juicio, Martínez-Almeida "ha borrado la igualdad como una prioridad política del Ayuntamiento porque Madrid sigue siendo una ciudad profundamente desigual para las mujeres".
"El propio Ayuntamiento reconoce en sus datos que la igual real no llegará hasta el año 2070. Las mujeres somos mayoría entre las personas desempleadas, soportamos una mayor precariedad laboral, cobramos menos, tenemos pensiones más bajas y seguimos asumiendo la mayor parte de los cuidados. Y ante esta realidad cabría esperar un Ayuntamiento comprometido con la igualdad, pero usted ha elegido otro camino y ha desmantelado la red de espacios de igualdad", expuso.
"Madrid no necesita resilencia ecofeminista", dice el alcalde
Incluso ha acusado al alcalde de "amparar la violencia cuando mantiene su respaldo al alcalde de Móstoles después de que haya sido citado como investigado por un presunto caso de acoso sexual y laboral". A eso ha sumado que "ha normalizado acuerdos y discursos que cuestionan los derechos de las mujeres conquistados como el del aborto", haciendo alusión a la nueva ley de la Comunidad de Madrid sobre los concebidos no nacidos.
El alcalde respondió recurriendo a la ironía."Madrid no necesita resiliencia ecofeminista", afirmó en alusión a una de las expresiones utilizadas por la portavoz socialista durante el debate. Una frase que utilizó para ridiculizar lo que calificó como un discurso "vacío de contenido" y excesivamente apoyado en conceptos ideológicos.
A partir de ahí, Martínez-Almeida elevó aún más el tono.Acusó al PSOE de intentar dar lecciones de igualdad mientras, dijo, guarda silencio ante algunos de los principales escándalos que han afectado al Gobierno de Pedro Sánchez. También recuperó la polémica por la ley del "solo sí es sí" para cargar contra los socialistas y reprochó a Maroto que evitara hacer autocrítica sobre las consecuencias de aquella norma.
Martínez-Almeida ha contestado que solo en políticas contra la violencia de género se ha aumentado el presupuesto y los profesionales, unido a la apertura de centros integrales de atención a la mujer en todos los distritos. "Sería una heroicidad en un socialista, que fueran capaces de abrir 21 centros de igualdad sin llevarse el dinero porque le recuerdo que la directora del Instituto de la Mujer está imputada por llevarse el dinero de los puntos violetas", concluyó el regidor, quien felicitó a Maroto por su reelección: "Somos muchos los que celebramos su elección como candidata del PSOE", bromeó.