Los Técnicos en Emergencias Sanitarias (TES) del Summa 112 volverán a concentrarse este miércoles, de 11.00 a 13.00 horas, ante la Dirección General de Recursos Humanos y Relaciones Laborales del Sermas bajo el lema 'Sin TES, Summa 112 no funciona'. La movilización, impulsada por la Asamblea de Trabajadores Tes del Summa 112 y respaldada por el Sindicato de Técnicos en Emergencias Sanitarias de la Comunidad de Madrid (Tescm), federado en CSIT Unión Profesional, reclama mejores condiciones contractuales.
La clasificación profesional en el subgrupo C1, la actualización del complemento específico, la recuperación de la jornada de 35 horas semanales y la mejora de las bases desde las que trabajan las unidades se han convertido en los principales ejes de la protesta.
Para David Flórez Prado, secretario general del Tescm, la principal reclamación se trata de una situación que consideran errónea desde el nacimiento de la categoría profesional. "No es una reclasificación, es una clasificación", ha explicado. Los Técnicos en Emergencias Sanitarias fueron incorporados al sistema sanitario madrileño en 2016 y, desde ese momento, quedaron incluidos en el subgrupo C2. Sin embargo, el acceso exige una Formación Profesional de Grado Medio; una titulación que el Estatuto Básico del Empleado Público asocia al subgrupo C1. “La norma la hacen ellos y luego ellos mismos nos clasifican mal”, ha manifestado el portavoz.
Los TES han insistido en que el problema no consiste solo en la diferencia salarial que implica pertenecer a un grupo profesional distinto, sino en el reconocimiento de una formación específica. “Nos están exigiendo unos estudios y luego ellos lo que hacen es pagarnos por debajo de los estudios”, ha asegurado.
Desigualdades en el complemento salarial
Aunque la clasificación profesional constituye el motivo central de la concertación, no es la única demanda. Los trabajadores sanitarios también han reclamado una revisión del complemento específico que perciben por desarrollar su actividad en un entorno caracterizado por la peligrosidad, la penosidad, la nocturnidad o la turnicidad. Actualmente todos esos conceptos aparecen agrupados en un único complemento cuya composición, según han denunciado, nunca ha sido explicada con claridad. En este sentido, la organización sindical ha trasladado las diferencias existentes entre profesionales que comparten vehículo asistencial y afrontan los mismos riesgos durante una intervención.
Los Técnicos en Emergencias Sanitarias son los encargados de conducir vehículos prioritarios en situaciones de máxima urgencia, gestionar las comunicaciones, realizar la movilización e inmovilización de pacientes, colaborar en el soporte vital avanzado junto a médicos y enfermeras, aplican técnicas de soporte vital básico y manejar equipos de electromedicina imprescindibles para la asistencia sanitaria extrahospitalaria. David Flórez ha recordado que todo ello forma parte de las competencias adquiridas durante la Formación Profesional específica que habilita para ejercer la profesión y que el colectivo considera insuficientemente reconocidas.
Esta protesta también ha querido exigir unas mejores condiciones materiales para los profesionales de Emergencias Sanitarias. El colectivo ha instado a la Comunidad de Madrid a la revisión de las bases operativas del Summa 112. Flórez ha recordado que algunas unidades han llegado a tener su base en la quinta planta de un hospital mientras la UVI móvil permanecía aparcada en el sótano del edificio. “Cada minuto que pasa es un 10 por ciento menos de supervivencia”, ha subrayado al hablar de parada cardiorrespiratoria. Para el sindicato, obligar a un equipo de emergencias a recorrer varios pisos antes de acceder al vehículo supone perder un tiempo que puede resultar determinante en una intervención crítica.
“No exigimos trabajar menos, sino que volvamos a lo que teníamos”
Asimismo, las deficiencias han afectado a los profesionales que realizan guardias de 24 horas. El colectivo ha denunciado que muchas bases carecen de duchas, espacios adecuados para el descanso o vestuarios propios y que, en algunos casos, los trabajadores deben compartir los baños con los propios pacientes del centro sanitario. "No pido lujos", ha resumido el técnico en emergencias sanitarias.
Vuelta a la jornada de 35 horas
Otra de las demandas de la concentración es la recuperación de la jornada laboral de 35 horas semanales. El colectivo ha rememorado que el incremento hasta las 37 horas y media se aprobó en 2012 como una medida extraordinaria vinculada a la crisis económica y que entonces se presentó como una decisión temporal. “No exigimos trabajar menos, sino que volvamos a lo que teníamos”, ha comentado el representante sindical.
Todas estas reivindicaciones piden el reconocimiento institucional de una profesión que el sindicato considera “imprescindible” para el funcionamiento del sistema de emergencias. Sin embargo, los representantes del colectivo advierten de que la falta de respuesta administrativa está generando un progresivo desgaste entre los profesionales. Flórez reconoce que esa situación "merma nuestra moral" y que muchos trabajadores sienten que su esfuerzo no recibe el reconocimiento que merece. Aun así, asegura que el compromiso con los pacientes continúa siendo el principal motor de una profesión marcadamente vocacional. “Al final tú tienes un paciente y él no tiene la culpa”, ha concluido el miembro del sindicato sanitario.