El empresario Enrique Riquelme presentó este miércoles su candidatura a la presidencia del Real Madrid con un proyecto centrado en devolver protagonismo a los socios del club y frenar cualquier intento de privatización de la entidad. El aspirante se enfrentará a Florentino Pérez en las elecciones previstas para el próximo 7 de junio, las primeras que vive el club blanco en dos décadas.
Durante el acto de presentación, Riquelme defendió que el Real Madrid “es global, pero el club es de los socios” y aseguró que su programa nace con el objetivo de recuperar el peso institucional y social que, a su juicio, han perdido los socios en los últimos años. “Si soy presidente, volverá a ser de sus socios”, afirmó.
Ciudad del Socio
El núcleo de su propuesta gira en torno a la denominada ‘Ciudad del Socio’, un gran complejo social, deportivo y familiar que se levantaría junto a la actual Ciudad Deportiva de Valdebebas. El proyecto contempla más de 745.000 metros cuadrados de superficie y estaría dividido en tres fases: una primera dedicada a instalaciones sociales y deportivas; una segunda con un hotel de alta gama vinculado al ecosistema madridista; y una tercera con un pabellón multifuncional para baloncesto y conciertos con capacidad para 15.000 espectadores.
Riquelme defendió esta iniciativa como “la mayor transformación por y para el socio en la historia del Real Madrid” y lamentó que los abonados hayan ido perdiendo privilegios en los últimos años. “Al socio le quedaba el estadio, hoy hasta la afición contraria tiene mejores asientos que los abonados”, sostuvo.
El candidato propone un espacio pensado para el encuentro y la convivencia de socios, familias y peñas, con instalaciones deportivas, zonas de restauración, áreas de trabajo compartido, auditorios y espacios para eventos. Además, planteó que el nuevo pabellón permita rentabilizar la celebración de conciertos fuera del Santiago Bernabéu.
Reducción de la cuota
Entre las medidas más llamativas de su programa figura la reducción del 50 por ciento de la cuota de socio hasta que el club vuelva a conquistar una Liga de Campeones. También plantea abrir un sorteo ante notario de 10.000 nuevos abonos y crear un sistema más transparente para las listas de espera, que, según denunció, actualmente están marcadas por “enchufes” y favoritismos.
Riquelme criticó además el actual modelo de reventa de entradas y propuso un sistema mediante el cual el abonado reciba el 70 por ciento del importe final de la venta en un plazo máximo de siete días. Asimismo, apuesta por digitalizar el acceso a entradas para socios no abonados y reforzar la atención a los socios veteranos.
Su plan incluye también iniciativas dirigidas a las peñas madridistas, como la recuperación de la Asamblea General de Peñas, descuentos en entradas, la creación de una grada específica y la instauración del Día de las Peñas. En el ámbito simbólico, defendió recuperar el Trofeo Santiago Bernabéu y proteger los himnos históricos del club.
El empresario alicantino también abordó otros asuntos relacionados con la entidad, como el equipo femenino, para el que defendió que dispute los encuentros de mayor relevancia en el Santiago Bernabéu, mientras que el resto se jugarían en un estadio Alfredo Di Stéfano ampliado y modernizado.
En la recta final de su intervención, Riquelme cargó contra la gestión del llamado ‘caso Negreira’ y criticó la postura mantenida por el club en los últimos años. “Quiero poner al socio en el centro, no cada 20 años”, concluyó.