El presunto asesinato de un joven en el Parque Paraíso de San Blas ha despertado la enésima guerra entre el Ejecutivo madrileño y la delegación del Gobierno en Madrid. Horas después de darse a conocer el trágico suceso, el delegado, Francisco Martín, convocaba una reunión para abordar la "inseguridad" en el barrio. Como invitados, responsables de la Comunidad de Madrid, del Ayuntamiento de la capital y el tejido vecinal del distrito.
Fuera como fuese, todo apunta a que la pretendida cumbre no tendrá el efecto deseado. Y es que el Gobierno regional, por voz de su portavoz, Miguel Ángel García Martín, ha confirmado ya que no acudirá a la cita al considerar que se trata de una cuestión que escapa a su ámbito competencial.
"No entiendo la petición del delegado. Él es el competente para poder reforzar la seguridad en nuestra región. Por tanto, no necesita reunir a la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid para que le digamos lo que ya debería saber. Ya es mayor. Y, si no lo sabe, tendría que dimitir", ha lanzado un contundente García Martín al ser cuestionado al respecto durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno en Sol.
Por su parte, desde el Consistorio no cierran del todo la puerta al diálogo. Aunque, eso sí, siempre y cuando la reunión tenga verdadera utilidad práctica y no se limite únicamente "a la foto".
"Antes de convocar reuniones quiero saber cuál es el compromiso del delegado del Gobierno con la seguridad, cómo va a materializar ese compromiso y, a partir de ahí, si quiere fotos, pues habrá fotos" ha aseverado el propio alcalde, José Luis Martínez-Almeida, para, a renglón seguido, cargar contra la inacción precedente por parte del mismo delegado.
"Ha tenido que esperar a que muriera una persona en el ejercicio de sus competencias para convocar esa reunión"
"Ahora quiere escurrir el bulto de su responsabilidad pero la concejala de San Blas, Almudena Maíllo, le ha enviado tres cartas en los últimos meses para tratar la situación de Parque Paraíso y no ha contestado ni una sola, ni ha cerrado una sola reunión. Ha tenido que esperar a que muriera una persona en el ejercicio de sus competencias para convocar esa reunión", ha condenado, en último término, el primer edil.