Los lectores más futboleros, sobre todo si son seguidores del Atlético de Madrid, recordarán una campaña publicitaria en la que un niño, desde el asiento de atrás del coche y aprovechando la parada provocada por un semáforo, le pregunta a su padre: “Papá, ¿por qué somos del Atleti?… A lo que el padre, tras pensarlo unos segundos, responde: “no lo sé, hijo, pero es algo muy muy grande”.
Pues me atrevo a decir que algo parecido me ocurre cuando, tras la firma del acuerdo sobre jubilación parcial, me planteo la pregunta de por qué hemos firmado, sin encontrar una respuesta contundente.
Adelanto que no es fácil encontrarla. Son muchos los elementos que plantean serias dudas a las titularidades de los centros educativos. Y por supuesto, el principio general sentado en el texto acerca de la negativa de la Consejería de Educación a asumir el excedente del coste del relevista -un 25 por ciento de la jornada- es un argumento que propicia, además de dudas, un rechazo evidente.
Pero también es cierto que, frente a esos obstáculos, la negociación mantenida con la Administración Educativa durante casi un año ha sido razonablemente fructífera. La incorporación al texto final de la asunción del excedente de coste del relevista antes referido, no de forma general, pero sí mediante el estudio de la situación de cada centro educativo que lo solicite, supone en la práctica una matización importante del controvertido criterio.
Es decir, no son los términos deseados, pero nadie puede ignorar que el acuerdo de jubilación parcial recoge importantes aportaciones realizadas por Escuelas Católicas de Madrid a lo largo de estos meses de conversaciones. Todo ello propició que, tras una larga e intensa sesión, la Junta Rectora de ECM aprobara, en una votación reñida -todo hay que decirlo-, la firma del acuerdo. Por lo tanto, respuesta encontrada: la Junta, que en tres ocasiones anteriores había rechazado firmar, el pasado día 8 de abril decidió por ajustada votación admitir la firma.
Ahora bien, no nos engañemos. Lo que realmente justifica que los titulares de los centros concertados de ECM estén donde están, asumiendo un planteamiento de jubilación parcial tan controvertido, no es el texto del propio acuerdo, sino el apoyo de nuestra escuela y sus centros a un profesorado que es el alma de las escuelas y que merece todo el apoyo y refuerzo.
Son muchos los asuntos que debemos acometer con el diálogo permanente con sindicatos y Administración: salarios, apoyos, carrera docente, autoridad, convivencia… Y la jubilación parcial forma parte de esa hoja de ruta de dignificación y apoyo a nuestros profesores. De ahí el encabezado de nuestra nota de prensa que decía “Los colegios de ECM se vuelcan con sus profesores”, porque, efectivamente, la firma de este acuerdo tiene mucho de “volcarse” con ellos, de apoyarlos y, por lo tanto, de mejorar sus condiciones laborales y favorecer la renovación de los claustros.
Y es que quizá sigamos teniendo dudas sobre el porqué de nuestra firma, pero en lo que no nos tiembla el pulso es en favorecer la consecución de una demanda lógica y sensata y, con ello, de apoyar a nuestro profesorado. Por esta razón, sigue valiendo la respuesta de “no lo sé, pero es algo muy muy grande”.
Emilio Díaz Muñoz
Secretario regional de ECM