Como cabía prever, todas las fuerzas la oposición -a excepción del edil no adscrito Daniel Martín, quien antaño engrosara las filas de Vox- han exigido la dimisión del primer vecino al considerar que, con independencia de la posterior resolución judicial del caso, ya sea para absolverlo o para condenarlo, la "responsabilidad política y ética" le obliga irremediablemente a cesar en un cargo que exige "total ejemplaridad".
Así, siempre a ojos de los partidos fuera del Gobierno, la reclamada dimisión debería materializarse de forma "inmediata". Antes de que el "daño reputacional" causado a la ciudad fruto de la repercusión mediática del asunto y la posterior "paralización de la institución" como consecuencia del mismo sean todavía mayores.
Especialmente incisivas se han mostrado las portavoces progresistas, Mónica Monterreal, del Grupo Mixto, aunque perteneciente a Podemos, Ana Tejero, de Más Madrid, y Susana López, del PSOE, quienes no han dudado un ápice en elevar la cuestión hacia las más altas esferas del Partido Popular madrileño para poner el foco sobre los responsables que se reunieron a nivel interno con la presunta víctima: el secretario general de la formación, Alfonso Serrano, y su segunda de abordo, Ana Millán.
Todas ellas han coincidido en apuntar que la pretendida "mediación" no fue tal, sino que tales conversaciones terminaron por tornarse en "presiones" a fin de que la denunciante no acudiera a la Justicia. Se trataba, en síntesis, de "amparar" y "tapar" un nuevo "caso Nevenka".
Un argumentario reforzado, dicen, por las afirmaciones escuchadas en diversos audios filtrados a la prensa. Tales como "todas hemos tenido que aguantar mucho en política", pronunciadas por Millán, o "te tira los tejos, tú le das calabazas y a partir de ahí todo cambia", a cargo de Serrano. "Le han destrozado la vida a esta mujer y ahora cuestionan por qué no ha denunciado antes", apostillaron, indignadas, a renglón seguido.
Lejos de plegarse a tales postulados, Bautista ha vuelto a defender su inocencia, despejando de un plumazo cualquier especulación en torno a su futuro: "No, no voy a dimitir. Defenderé mi honor, el de mi familia y mi presunción de inocencia. Frente a todo y frente a todos" porque "me considero inocente" y "mi conciencia está tranquila".
Esta suerte de defensa numantina sería asimismo apoyada por el propio Serrano, quien, al margen del Pleno, ha asegurado que todavía no consta ninguna denuncia de acoso sexual y, por ende, las acusaciones se estarían manifestando "sin pruebas": "A día de hoy, más allá de lo que hemos conocido por los medios de comunicación, no hay constatación de ninguna denuncia, nadie la tiene".
En palabrasa del mismo Bautista, todo se reduciría a una "campaña mediática de humo" orquestada, a partes iguales, desde la izquierda y su prensa afín, orientada además a poner punto final a su carrera política, dañar, la imagen del partido y, de alguna forma, dejar en segundo plano otros casos similares que salpican a cargos socialistas como "Koldo, Ábalos, Tito Berni, Salazar" o, más recientemente, "el DAO" de la Policía Nacional.
Afligida por tales acusaciones, la bancada socialista respondería tajante: "Como ya ha dicho el presidente, estas situaciones, lamentablemente, se producen en todas las organizaciones. Lo que nos diferencia es la forma en la que respondemos. Todos ellos están en su casa y usted sigue aquí".
"No estamos aquí para realizar un juicio paralelo o para dirimir si es culpable o inocente. Eso lo determinarán, en su caso, los tribunales", sentenciaría, por su parte, la portavoz de Vox, Nieva Machín, agrupando así el sentir mayoritario de la oposición. Y es que, más allá de lo "jurídico", la petición de dimisión en bloque se sustenta más bien en lo "ético" y, claro, lo "político".
Polémica desde el minuto cero
La celebración del Pleno prometía polémica y, desde luego, no defraudó. Antes incluso de dar comienzo, primera disputa entre fuerzas. Por razones "de aforo", según explican desde el Partido Popular, numerosas personalidades de Más Madrid y PSOE serían desalojadas del salón en los prolegómenos del inicio de la sesión. Una acción que sería interpretada por las afectadas como un intento de silenciar voces contrarias a los intereses del Gobierno.
"Nos ha echado el alcalde de Móstoles del Pleno a las diputadas y alcaldesas del PSOE. Esta es la democracia de Ayuso y sus secuaces, la de proteger a toda costa a un presunto acosador sexual. A las mujeres que nos den. ¡Bautista cese ya!", denunció la diputada socialista en la Asamblea Lorena Morales a través de un post en su cuenta de 'X', anteriormente conocido como Twitter.
Nos ha echado el alcalde de Móstoles del pleno a las diputadas y alcaldesas del @psoe_m. Esta es la democracia de Ayuso y sus secuaces, la de proteger a toda costa a un presunto acosador sexual. A las mujeres que nos den. Bautista cese ya! pic.twitter.com/fIfC4iqwsz
También lamentaría lo ocurrido la portavoz de Más Madrid en la Cámara regional, Manuela Bergerot, ya desde fuera del Consistorio: "Parece que les ha molestado la presencia de diputadas de la Asamblea de Madrid, pero no que haya aquí toda una cohorte de palmeros para apoyar a un acosador. Vergüenza deberían sentir quienes vienen a reforzar y apoyar a un acosador, a una persona que está denunciada por haber cometido un acoso sexual y laboral. Habla más de ellos que nosotras".
¿Te ha parecido interesante esta noticia? Si (0) No(0)
A la, digamos "supuesta" víctima se la denigra y al señotito Alcaldete se le tapa todo.
En fin, depende del acosador y de sus ideas, así actúa el PPartido PPandillar.
eso decía Rubiales, "NO VOY A DIMITIR, NO VOY A DIMITIR" hasta que lo dimitieron. Esta saliendo toda la mierda que hay en ese ayuntamiento, no es solo el tema de los abusos sexuales es que está allí todo dios enchufado .