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PLAZA DE JESÚS

Primeras fieles haciendo cola para el Cristo de Medinaceli
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Primeras fieles haciendo cola para el Cristo de Medinaceli (Foto: José Brías)

Algunas devotas ya hacen cola para el besapiés del Cristo de Medinaceli

domingo 22 de febrero de 2026, 09:09h

La tradición se repite cada año en la Plaza de Jesús, en pleno barrio de Las Letras. A falta de más de dos semanas para el primer viernes de marzo, fecha en la que se celebra el multitudinario besapiés del Cristo de Medinaceli, ya hay personas que guardan turno a las puertas de la Basílica de Jesús de Medinaceli.

Sillas plegables, mantas y termos acompañan a los primeros fieles que quieren asegurarse un buen puesto en la fila. La escena, que puede sorprender a quienes pasan por la zona, forma parte de una tradición profundamente arraigada en Madrid. Cada año, miles de personas acuden a besar el pie de la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, conocido popularmente como el Cristo de Medinaceli.

En 2026, la cita tendrá lugar el 6 de marzo, primer viernes del mes. Ese día, desde primera hora de la madrugada, las colas rodean la plaza y se extienden por calles próximas. El acceso al interior del templo se organiza de manera continuada durante 24 horas para permitir el paso ordenado de los devotos.

El besapiés consiste en un gesto sencillo: los fieles se acercan a la imagen y besan uno de sus pies como muestra de respeto, petición o agradecimiento. Muchos acuden para cumplir promesas, pedir salud o dar gracias por favores recibidos. Otros mantienen la tradición familiar y no faltan ningún año.

Una imagen con más de tres siglos de historia

La talla del Cristo de Medinaceli data de la primera mitad del siglo XVII. Fue esculpida en Sevilla y responde a la iconografía de los Cristos denominados “de la Sentencia”, que representan a Jesús con la cruz antes de la crucifixión. La imagen mide 1,73 metros y destaca por su expresión serena.

En 1682 fue trasladada a Madrid y llegó ya con fama de milagrosa. Ese mismo año se organizó una procesión a la que acudieron fieles de todas las clases sociales, desde el pueblo hasta la nobleza y la Casa Real. Desde entonces, la devoción no ha dejado de crecer.

La basílica que la alberga se levanta sobre el antiguo Convento de los Trinitarios Descalzos de Nuestra Señora de la Encarnación. En 1973 fue declarada basílica menor por el papa Pablo VI. Es la sede de la Archicofradía Primaria de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli y actualmente está regida por una comunidad de capuchinos.

Cada año, además, es habitual la presencia de algún miembro de la familia real durante el besapiés, lo que refuerza el carácter institucional de la jornada.

Una de las grandes citas religiosas de Madrid

El primer viernes de marzo se ha convertido en una de las fechas más señaladas del calendario religioso madrileño. La organización del templo coordina el acceso para evitar aglomeraciones y garantizar que todos puedan acercarse a la imagen.

Para muchos fieles, el Cristo de Medinaceli es una referencia espiritual clave en la ciudad. La tradición pasa de padres a hijos y mantiene una fuerte carga simbólica. La imagen es conocida popularmente como el “Señor de Madrid”, reflejo de la vinculación histórica entre la devoción y la capital.

Mientras tanto, la cuenta atrás continúa. En la Plaza de Jesús ya hay quienes esperan con paciencia, convencidos de que la espera forma parte del compromiso personal con una tradición que, más de tres siglos después, sigue movilizando a miles de personas cada año.

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