La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha un plan para reforzar la conectividad en municipios de menos de 20.000 habitantes mediante la instalación de trazados alternativos de fibra óptica. La medida busca aumentar la fiabilidad de la red y reducir el riesgo de interrupciones en localidades donde una única línea puede dejar sin servicio a vecinos, empresas y servicios públicos en caso de avería.
En conjunto, las actuaciones beneficiarán a más de 25.000 madrileños residentes en zonas rurales del suroeste —como Villamanta, Villamantilla, Villanueva de Perales y Navalcarnero— y de la Sierra Norte —como Alameda del Valle, Rascafría, Lozoya, Buitrago del Lozoya y Villavieja del Lozoya—. El objetivo es mejorar la fiabilidad de la red de fibra y asegurar la continuidad del servicio ante posibles incidencias técnicas o meteorológicas.
“Todos los hogares tendrán garantizada una conectividad de calidad, con independencia de dónde se encuentren”
El proyecto contempla el despliegue de aproximadamente 100 kilómetros de nueva fibra óptica de alta capacidad que reforzará la red troncal en ambas zonas. La creación de recorridos alternativos permitirá mantener operativo el servicio si se produce un corte en una de las líneas, una circunstancia que puede darse por obras, incidencias técnicas o fenómenos meteorológicos adversos, sobre todo en áreas de montaña.
Además del impacto directo en la población residente, el refuerzo de la infraestructura beneficiará a los miles de visitantes que cada fin de semana se desplazan a estas áreas, en periodos vacacionales, cuando el incremento de usuarios exige mayor robustez en la red.
Oficina de Impulso a la Conectividad

La Oficina de Impulso a la Conectividad, dependiente de la Consejería de Digitalización, ha puesto en marcha esta línea estratégica destinada a blindar el servicio de banda ancha en los municipios más vulnerables a interrupciones.
El Ejecutivo autonómico avanza en su estrategia de reducción de la brecha digital territorial
El consejero de Digitalización, Miguel López-Valverde, ha subrayado que uno de los principales objetivos es garantizar que todos los vecinos, vivan donde vivan, cuenten con una conexión segura y de calidad. “La digitalización también se construye desde lo local, asegurando que ningún municipio se quede atrás”, señaló.
En la zona suroeste ya han finalizado las actuaciones necesarias para habilitar el trazado alternativo. En el caso del Valle Alto del Lozoya, en la Sierra Norte, el Ejecutivo regional trabaja junto a la misma operadora para agilizar los permisos administrativos que permitan desplegar el nuevo recorrido, reforzando la red ante condiciones meteorológicas adversas o incidencias técnicas propias del terreno montañoso.
El consejero ha destacado que, gracias al plan de robustecimiento de los operadores, “todos los hogares tendrán garantizada una conectividad de calidad, con independencia de dónde se encuentren”. Asimismo, ha remarcado que la conectividad contribuye a vertebrar la región y facilita que los madrileños puedan trabajar desde cualquier punto del territorio.
Con esta actuación, el Ejecutivo autonómico avanza en su estrategia de reducción de la brecha digital territorial, un reto compartido por distintas administraciones en el ámbito nacional y europeo, en un contexto en el que la conectividad se considera un elemento clave para la actividad económica, el acceso a servicios públicos y la fijación de población en el medio rural.