El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha establecido los servicios mínimos que deberán prestarse durante la huelga ferroviaria convocada para los días 9, 10 y 11 de febrero, con porcentajes que alcanzan el 73 por ciento en los trenes de alta velocidad. La medida, recogida en una resolución de la Secretaría de Estado, afecta a todo el territorio nacional, salvo Cataluña y País Vasco, donde las autoridades autonómicas tienen la competencia para fijarlos.
En Media Distancia, el mínimo será del 65 por ciento, mientras que en Mercancías se ha fijado en el 21 por ciento. En el caso de Cercanías, los servicios mínimos se establecen por franjas horarias: 75 por ciento en horas punta y 50 por ciento el resto del día.
Para Cataluña, el Govern ha determinado un 66 por ciento en Cercanías y regionales en hora punta y un 33 por ciento en hora valle. En el País Vasco, por el momento, no se han decretado porcentajes.
Desde el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (Semaf) han cargado contra la decisión del Ministerio al considerar que “más que servicios mínimos, parecen de máximos”, calificando de abusivos porcentajes como el 73 por ciento en alta velocidad. La resolución responde a siete convocatorias de huelga, entre ellas las del Comité General de Empresa del Grupo Renfe y la propia Semaf. También están llamados a los paros los sindicatos CCOO, UGT, SFF-CGT, SF-I y Alferro, que han advertido de que la protesta afectará no solo a Renfe, sino al conjunto de compañías ferroviarias.
En paralelo, el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) ha denunciado la “desinformación” por parte de Renfe sobre la aplicación de los servicios mínimos y ha alertado de un “riesgo” para la movilidad en la región durante las jornadas de huelga.
El organismo madrileño remitió el 30 de enero un requerimiento formal a Renfe solicitando información detallada sobre las circulaciones previstas, con el fin de evaluar el impacto en la red de transporte público y coordinar medidas alternativas. Según el CRTM, no han recibido respuesta, lo que califican de “deslealtad institucional”.
El Consorcio subraya que más de 650.000 viajeros diarios utilizan los servicios de Cercanías en Madrid y advierte de que el sistema regional, con una demanda de 5,7 millones de viajes al día, no puede absorber un trasvase masivo de usuarios. “Un tren de Cercanías puede transportar unas 1.200 personas, frente a las 80 de un autobús”, argumentan, por lo que consideran inviable sustituir trenes por autobuses.
Finalmente, el CRTM ha exigido que los servicios mínimos sean “suficientes y realistas” y ha responsabilizado a Renfe de las consecuencias que pueda tener una oferta insuficiente, dejando constancia de que ha advertido con antelación del riesgo para la movilidad en la Comunidad de Madrid.






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