ONA apenas tiene veinte días de vida. Esta labradora negra es una de los seis cachorros del último parto de Kesha. Aún torpe en sus movimientos, ya es protagonista de una historia que empieza a escribirse. Este viernes recibió su nombre en el nuevo Complejo Clínico y Asistencial de la Fundación ONCE del Perro Guía en Boadilla del Monte, inaugurado por la Infanta Sofía, donde iniciará el proceso que la llevará a convertirse en los ojos de una persona con discapacidad visual.
La visita fue un recorrido por el camino que siguen estos animales desde sus primeros días hasta su jubilación. La Infanta conoció las distintas etapas de su formación, desde la crianza, a la socialización, el adiestramiento y la vida activa. Además, acompañó a varios cachorros en la nueva Aula de Estimulación Sensorial, un lugar pensado para despertar sus capacidades desde los primeros meses.
Numerosas autoridades han asistido a la inauguración, entre ellas la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso; el presidente del Grupo Social ONCE, Miguel Carballeda; la secretaria de Estado de Derechos Sociales, Rosa Martínez; el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, y el alcalde de Boadilla del Monte, Francisco Javier Úbeda.
Buena parte del protagonismo de la jornada fue para las personas que hacen posible este proyecto: las familias educadoras que abren sus hogares a los cachorros y los usuarios de perro guía que compartieron con la Infanta cómo estos animales cambian su día a día. Sus testimonios pusieron voz a una realidad en la que un perro es mucho más que un compañero: es libertad, seguridad y autonomía.
Instalaciones para responder a una demanda creciente
Las nuevas instalaciones, con capacidad para 175 perros, reflejan ese compromiso con el bienestar animal. El complejo cuenta con modernas parideras, medio centenar de perreras acristaladas, hospital veterinario, laboratorio, 40 patios techados y 22 parques adaptados, además de espacios de estimulación temprana diseñados para favorecer el desarrollo físico y emocional de los animales.
“Estas instalaciones son una puerta abierta a la autonomía, libertad, seguridad e inclusión para cientos de personas ciegas que cada día se desplazarán por las calles y pueblos de nuestro país junto a un perro guía. Detrás de cada perro hay un proceso riguroso, humano y ejemplar, llevado a cabo por profesionales altamente cualificados y por una red de familias educadoras que, con generosidad, hacen posible esta extraordinaria labor”, subrayó Miguel Carballeda.
Durante la jornada, una exhibición mostró cómo los perros guía aprenden a esquivar obstáculos, detectar peligros y encontrar rutas seguras, demostrando que su entrenamiento es tan técnico como profundamente humano.
Con 35 años de historia, la Fundación ONCE del Perro Guía ha entregado cerca de 4.000 perros en España. Cada uno requiere entre 22 y 24 meses de formación y un coste superior a los 40.000 euros, un servicio que la ONCE ofrece de forma gratuita a las personas con ceguera o discapacidad visual grave.
Las nuevas instalaciones permitirán ampliar la capacidad de la Fundación y responder a una demanda creciente, consolidando un modelo centrado en el cuidado, la ciencia y la sensibilidad. Un lugar donde cada cachorro, como ONA, inicia un camino que no solo transforma su vida, sino también la de quienes, algún día, caminarán a su lado.