Terminada prácticamente la programación navideña en teatros y circos, la cartelera comienza la segunda parte de la temporada con varias novedades en teatros públicos y privados.
Un matrimonio sin filtros
Al teatro Maravillas llega la comedia Un matrimonio sin filtros, escrita, dirigida y protagonizadas por Javier Veiga. Comparte escenario con su esposa, la actriz Marta Hazas. Ambos forman un equipo artístico forjado escénicamente en montajes como Amigos hasta la muerte, El caballero de Olmedo y 5 y acción.
Esta es la historia de una pareja que va a separarse después de 15 años de matrimonio. Aparentemente no deben tener dificultades para ponerse de acuerdo ya que no tienen hijos. Pero sí aparece un problema: la casa común. Ambos consideran que esa casa les pertenece y ninguno de los dos quiere marcharse del piso que fue su hogar. La negociación desemboca en la aparición de trapos sucios, reproches y fracasos. Así que, para dilucidar quien se queda, deciden que lo haga quien no tuvo culpa del fracaso matrimonial. Y, como pueden suponer, encontrar al culpable y a la víctima, tampoco les resultará nada fácil.

Noche, de Alejandro Sawa
El teatro Español inicia el año reponiendo el montaje de Luces de bohemia, que agotó todas las localidades en su estreno. Volverá del 23 de enero al 7 de marzo, con Ginés García Millán y Antonio Molero encabezando el numeroso reparto. Coincidiendo con esta reposición, Eduardo Vasco decidió rescatar a un escritor decimonónico “maldito”: Alejandro Sawa. Fue todo un personaje en cuya vida se inspiró Valle Inclán para Luces de bohemia. Sawa está detrás de Max Estrella. Por eso se han hecho coincidir las dos propuestas escénicas. Mariano Llorente ha sido el encargado de dirigir la adaptación de Noche, una novela que Sawa publicó en 1888. Todo el anticlericalismo decimonónico está exacerbado en este relato de miseria y desesperación. El hogar paupérrimo de don Francisco, abocado a la miseria por su cese profesional, es el escenario donde su hija Paquita está agonizando. No tienen dinero para comprar el tratamiento que pueda curar su tuberculosis. Francisco es un ultracatólico que nunca permitió a sus hijas relacionarse con el mundo, para evitarles pecar. No lo consiguió pues una de las niñas, Lola, fue seducida, abandonada y repudiada por el padre. La madre no cuenta: ha sido un vientre para parir. En la última de las desgracias, los dos hijos boyantes se negarán a prestar el dinero que puede salvar a la hermana. Y entre tanto, Paquita, en su agonía, desgrana el relato de sus confesiones y de cómo el confesor de su hermana perdida, ahondó en la deshonra de la joven. Un relato profundamente desesperanzador que nos sirve, hoy, para comprobar qué tipo de literatura se hacía antes de Valle, como preludio del esperpento.
Noche está interpretada por Alberto Jiménez -recuperado para la escena- Roser Pujol y Àstrid Janer. Permanecerá en cartel en la sala Margarita Xirgu hasta el 1 de febrero.

Gula/Gola en el Valle Inclán
El Centro Dramático Nacional estrena en el teatro Valle Inclán un singular propuesta -Gula/gola- del dramaturgo y músico Pau Matas y del actor Oriol Pla Solina. Este último fue una de las revelaciones de la pasada temporada con el espectáculo de su familia, Travy, que volverá a la Abadía el 30 de abril. Matas y Pla ya colaboraron en ese espectáculo y ahora se proponen explorar el mundo de la Gula como metáfora de todo lo que nos corrompe en este mundo. Oriol es el protagonista pero está acompañado musicalmente en escena por Pau Matas Nogué y Marc Sastre.
Gula/Gola se representa en la sala Francisco Nieva del teatro Valle Inclán hasta el 15 de febrero.

Una forma de vida, en La Abadía
Esta es una obra sobre la relación epistolar entre un soldado americano destinado en la guerra de Irak y la novelista belga Amélie Nothomb. El militar mitiga el horror de la guerra con la comida y así llega a pesar 100 kilos. Así el cuerpo se convierte en el gran protagonista de la obra con una relación que carece de encuentro físico. La novela original ha sido adaptada por Sergi Pamiés y sobre este texto han trabajado Juan Ceacero e Isabelle Stoffel para crear la versión teatral de Una forma de vida. Según, Ceacero, director también, “la obra es una reflexión sobre la monstruosidad que habita en nosotros mismos. Un diálogo sobre la creación, el cuerpo, y la necesidad del otro”. Se representa en el teatro de La Abadía hasta el 25 de enero.
