La Delegación del Gobierno en Madrid ha anunciado la apertura de
expedientes sancionadores por las proclamas “racistas y antidemocráticas” lanzadas este viernes durante la
marcha de Falange celebrada en la capital bajo el lema 'Contra el genocidio del 78: en defensa de nuestra nación y de nuestro pueblo'.
El delegado del Gobierno, Francisco Martín, explicó ante los medios que se activarán las medidas previstas en la legislación para responder a unos “mensajes racistas, mensajes xenófobos, mensajes homófobos y también amenazas de muerte” que, afirmó, “son absolutamente intolerables” y “constituyen posibles delitos de odio”.
Según fuentes del departamento, los cánticos y proclamas proferidos durante la marcha (que califican de “extrema gravedad”) contenían expresiones “abiertamente racistas y antidemocráticas” e incluso “amenazas de muerte”. La Delegación ha iniciado el estudio de sanciones al amparo del artículo 10 de la Ley de Memoria Democrática, que prohíbe los actos que ensalcen la dictadura o inciten al odio. Asimismo, analiza posibles responsabilidades penales por delitos de odio o amenazas, con el compromiso de trasladar los hechos a la autoridad judicial si procede.
La manifestación, inicialmente prohibida a mediados de semana por la Delegación del Gobierno, fue finalmente autorizada este viernes por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) tras un recurso de Falange. La marcha reunió a unas 700 personas, según cifras oficiales, un día después del 50º aniversario de la muerte del dictador Francisco Franco y del inicio del proceso político que desembocaría en la Constitución de 1978.
La convocatoria, difundida en redes por La Falange, enumeraba como motivo de protesta a “las víctimas de la dana”, “de la gestión sanitaria”, “de la violencia inmigrante”, “del terrorismo”, “del aborto y la eutanasia” y “de los accidentes de trabajo”. La concentración arrancó a las 21.00 horas en las inmediaciones de la calle Génova, cerca de la sede nacional del PP, y avanzó por Sagasta, Carranza, Alberto Aguilera y Marqués de Urquijo, hasta aproximarse a la calle Ferraz, donde se encuentra la sede federal del PSOE.
Durante el recorrido se observaron saludos fascistas, banderas preconstitucionales y cánticos en honor a José Antonio Primo de Rivera, así como consignas como “esta es la juventud de España”, “patria, justicia y revolución”, “Arriba España” o “unidad nacional”. Ya junto a la sede socialista se corearon gritos como “no es una sede, es un puticlub” y “Pedro Sánchez, hijo de puta”.
Autorizada por el TSJM
La autorización judicial de la marcha llegó después de que el TSJM estimara el recurso de Falange contra la prohibición dictada por la Delegación del Gobierno. Esta había argumentado que el final del recorrido en Ferraz suponía el punto de “mayor vulnerabilidad” por la carga política del enclave, su alta exposición mediática y la reiteración de concentraciones ideológicas en la zona, factores que podrían atraer “a terceros con agendas distintas”.
El tribunal, sin embargo, consideró que la resolución “no es conforme a derecho” y se basaba en una “posibilidad futura e incierta” de que se cometieran delitos o infracciones de la Ley de Memoria Democrática. “Esas conjeturas no constituyen razones fundadas para restringir el derecho de reunión”, apuntó la Sala, recordando que la legislación permite actuar ex post si durante la marcha se vulnera la normativa, pero no prohibirla por riesgos hipotéticos.