"Una vez más el principio de lealtad institucional no existe para el Gobierno central. Nos hemos enterado por los medios de comunicación. A la Comunidad de Madrid no dejan de llegar personas: inmigrantes en situación irregular, menores no acompañados... Tienen que ser atendidos por la Administración y, por tanto, lo suyo es que hubiéramos sido los primeros en enterarnos de ese posible traslado".
Así de contundente se ha pronunciado este mediodía el portavoz del Ejecutivo autonómico, Miguel Ángel García Martín, tras haber conocido por la prensa la decisión del Gobierno de España de trasladar hasta 400 nuevos menores migrantes a la península desde las Islas Canarias. El plan de los ministerios implicados, Infancia y Migraciones, pasa ahora por alojar temporalmente a todos estos jóvenes solicitantes de asilo en el Centro de Recepción, Atención y Derivación para personas desplazadas desde Ucrania (Creade) ubicado en Pozuelo de Alarcón.
En el epicentro de la crítica madrileña, la "falta de lealtad institucional" que a juicio del también consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local subyace la ausencia total de comunicación entre ambas administraciones. Más aún en un contexto de "absoluto caos migratorio" como el que, ha asegurado el propio García Martín, se vive en actualidad como consecuencia de la inacción adoptada por La Moncloa.
"El principio de lealtad institucional no existe para el Gobierno central"
En consecuencia, ha reclamado el número 2 de Isabel Díaz Ayuso durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno celebrado este mismo miércoles en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol, "pedimos a -Pedro- Sánchez una política clara en migración que ponga freno al caos migratorio" vigente. Y es que, ha añadido a renglón seguido, la solución "no puede ser el reparto", sino "medidas en los países de origen junto a los socios europeos y, por supuesto, trasladando toda esta información a las comunidades".
Sin embargo, ha lamentado ya en los compases finales de su intervención, "no quieren trasladar esa información porque son conscientes del absoluto caos que tienen y ni ellos mismos saben las personas que están entrando, ni ellos mismos saben cómo poner remedio a lo que está ocurriendo". Una política, en último término, ha zanjado el portavoz, que habría provocado que "todos los países de nuestro entorno estén preocupados por la permeabilidad de nuestras fronteras".