Acostumbrada a la movilización, la comunidad educativa madrileña regresa este martes a las calles de la mano de la huelga convocada por el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), uno de los más representativos del sector en la región e integrante de la Mesa Sectorial del ramo, frente a la realización de pruebas externas en los ciclos de Primaria y Secundaria, que tienen lugar estos días. El rechazo, sostienen, es "unánime". Mientras, desde la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad aseguran que los exámenes están trascurriendo "de maravilla" pues los primeros parones apenas habrían alcanzado un seguimiento del 0,85 por ciento.
"El rechazo a las pruebas externas en Primaria y Secundaria es prácticamente unánime entre el profesorado, directores y directoras, así como entre el alumnado y sus familias" resume contundente la responsable del ámbito educativo en CCOO Madrid, Isabel Galvín, en conversaciones con Madridiario.
Algo, asegura, que ya quedó patente desde el primer momento, con las "movilizaciones masivas" que tuvieron lugar tras anunciarse la convocatoria original de estos exámenes. "Este rechazo se manifestó en movilizaciones masivas cuando quedaron recogidas en la Ley Orgánica hasta que finalmente quedaron derogadas con las características que tenían, momento en el que se usaban para hacer ranking de centros o se incorporaban en el expediente académico. Siendo su derogación todo un éxito", recuerda la representante sindical.
En cualquier caso, admite, la batalla continúa pues "el Gobierno de la Comunidad de Madrid las mantiene innecesariamente" con el objetivo último de "imponer su agenda política". De hecho, continúa Galvín, en las condiciones actuales "solo conlleva más trabajo para los equipos directivos y los docentes". Por no mencionar los costes "injustificados" que, para más inri, "se realizan sin criterios transparentes y claros".
El argumentario del sindicato viene además reforzado por la coincidencia entre las nuevas fechas -y es que origen estaban previstas para el 29 y 30 abril, en paralelo al apagón- y los exámenes propios de Segundo de Bachillerato. Cuestión, sostiene, que bien podría traer consigo complicaciones adicionales para los centros. Sobre todo en materia de "planificación y organización".
"Desde Comisiones Obreras rechazamos las nuevas fechas porque la Consejería no ha tenido en cuenta la planificación y organización previa de los centros ya que coinciden con los exámenes de Segundo de Bachillerato (...). El cambio arrasa con todo el trabajo ya realizado por los centros", insiste la portavoz.
En conclusión, sentencia Galvín, "este tipo de pruebas que no tienen cobertura en el marco normativo actual ya que suponen un esfuerzo extra innecesario para los equipos docentes y equipos directivos, así como para el alumnado".
"El rechazo es unánime entre el profesorado, directores y directoras, así como entre el alumnado y sus familias"
Por su parte, el consejero de Educación, Ciencia y Universidades, Emilio Viciana, se ha mostrado contrariado por la última convocatoria de huelga al considerar que "no tiene justificación" alguna. En esta línea, el titular del ramo continúa defendiendo que las pruebas, que estarían transcurriendo además "de maravilla", aspiran únicamente a "reforzar la calidad de la enseñanza en la región".

"Ha funcionado todo de maravilla y ya dijimos que esta huelga nos parecía que no tenía mucha justificación. Los datos que nos han llegado es que ha tenido un seguimiento del 0,85 por ciento. Entonces, gracias a eso y a los servicios mínimos que hemos decretado, está todo funcionando perfectamente", ha explicado este mismo lunes el propio Viciana durante su visita al colegio público Emilia Pardo Bazán, del barrio de Embajadores de la capital, uno de los cerca de 3.000 centros que están desarrollando de forma simultánea estas jornadas.
Pese a que los resultados de las pruebas externas no son públicos, ha defendido asimismo el consejero, estas permiten comprender "qué estamos haciendo bien, qué estamos haciendo mal" para, en último término, saber "qué es lo que hay que corregir": "Las pruebas son fundamentalmente para nosotros, para poder evaluar qué es lo que estamos haciendo bien y qué es lo que estamos haciendo mal; y luego también para los centros, para que ellos mismos puedan medir y decir 'oye, en esto estamos un poco flojos o en otra cosa tenemos que mejorar'".
El origen de los exámenes bebe de la LOMLOE estatal e incluía a los alumnos de Cuarto de Primaria y de Segundo de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). A escala regional, no obstante, estas serían ampliadas a posteriori para añadir también a los estudiantes de Sexto de Primaria y a los de Cuarto de la ESO. En suma, está previsto que hasta 280.000 alumnos madrileños realicen las pruebas.
En Primaria, se evalúa el grado de adquisición de las competencias específicas en las áreas de Lengua Castellana y Literatura, Lengua Extranjera Inglés, Matemáticas y Ciencias. En Secundaria, por su parte, se mide el nivel en las materias de Lengua Castellana y Literatura, Lengua Extranjera Inglés, Matemáticas y Geografía e Historia.
Manifestación 'Por la Pública'
El apagón ibérico no solo obligó a aplazar las fechas elegidas en origen para la huelga contra las pruebas externas. También la manifestación convocada por las plataformas 'Menos Lectivas' y 'Por la Pública' contra lo que no dudan en definir de "asfixia económica" al sector por parte del Ejecutivo autonómico. Aunque estaba previsto que ambas convocatorias coincidiesen en la nueva agenda, esta última ha sido finalmente trasladada al próximo jueves 28 de mayo.
"Toda la comunidad educativa compartimos una problemática común y es que la educación pública madrileña está siendo desmantelada. En ese contexto, lo que surge es movilizarse. Lo que reclamamos es sencillo: responsabilidad política y una financiación pública suficiente para ofrecer un servicio de calidad. Son cosas que realmente deberían estar garantizadas, pero, por ahora, no lo están. Llevamos ya años pagando las consecuencias y hemos llegado a un punto en el que se han superado todos los límites. Vemos día a día como la situación empeora. Literalmente, se están cayendo los techos de nuestros centros. Parece una broma o una exageración, pero está ocurriendo. Y como vemos que la respuesta de la Comunidad es ninguna, o peor, empeoramiento, lo que nos queda es protestar en las calles", exponía días atrás a este digital una de las vocales de 'Por la Pública'.
"La educación pública madrileña está siendo desmantelada"
Antes del apagón, que se produjo en torno a las 12:30 horas, el pasado 28 de abril ya se había iniciado una jornada de huelga en universidades y centros educativos, acompasada a distintas acciones de protesta como piquetes informativos, asambleas y concentraciones en los campus. Tras definir la convocatoria de "lamentable" e "innecesaria", al considerar que se guiaba únicamente por "fines políticos", más aún después de los últimos acuerdos alcanzados para la reducción del horario docente, desde la Comunidad cifraron el seguimiento en un 6,4 por ciento. Mientras desde 'Menos Lectivas' elevaron este porcentaje hasta el 50 por ciento en Infantil y el 20 en Primaria y Secundaria.