El grupo socialista de Valdemorillo ha exigido al equipo de Gobierno la anulación inmediata del cobro correspondiente a la tasa de recogida domiciliaria de restos de poda correspondiente al ejercicio 2024. La principal razón es que el servicio por el que se ha facturado a los vecinos no se ha empezado a prestar hasta marzo de 2025.
La polémica ha generado un notable malestar en la localidad, donde más de un millar de alegaciones han sido presentadas contra este cobro. Los vecinos argumentan, entre otros motivos, "que el servicio no se ofreció durante el periodo por el que se les ha cobrado".
“Están cobrando una tasa de forma injusta”, ha denunciado Enrique Plato, portavoz y secretario general del PSOE en el municipio, quien acusa al Ejecutivo local de una gestión opaca e irregular de este servicio público
La ordenanza que establece la nueva tasa por la recogida domiciliaria de podas fue aprobada en el Pleno del Ayuntamiento de Valdemorillo en noviembre de 2023, con los votos favorables del equipo de Gobierno, conformado por Partido Popular y Vox. Sin embargo, el servicio asociado a esta tasa no se puso en marcha hasta marzo de 2025, lo que ha generado un fuerte malestar entre los vecinos.
La gestión del servicio se realiza por un periodo de diez años. El cometido es recoger los restos de poda y jardinería en los domicilios, en un sistema de recogida “puerta a puerta”. Hasta entonces, y según denuncian los socialistas, los residuos vegetales eran gestionados por los propios vecinos, quienes los depositaban en puntos habilitados, sin un coste adicional específico, ya que este servicio estaba integrado en la tasa general de residuos urbanos.
Cobro sin servicio
Según denuncian los grupos de la oposición, el Ayuntamiento está cobrando este servicio incluso a residentes que no generan este tipo de residuos, como propietarios de viviendas sin jardín o de naves industriales sin zonas verdes.
“Se está cobrando a gente que no tiene poda”, han advertido representantes del PSOE, OVAL, VVAL y Más Madrid, los cuatro partidos que integran la oposición en el Consistorio. Estas formaciones han dado un ultimátum de dos semanas al Gobierno local para que retire la tasa y devuelva su importe a los vecinos afectados.
El argumento común de los partidos contrarios al cobro se sustenta en la propia ordenanza fiscal que regula el servicio de recogida domiciliaria de podas, donde se establece que la tasa solo puede aplicarse cuando el servicio haya sido prestado. Además, cuestionan la legalidad del procedimiento seguido por el Ejecutivo municipal, al señalar que la ordenanza de gestión, que detalla cómo se presta el servicio, fue aprobada después que la ordenanza fiscal, lo que podría suponer, según apuntan, un “claro fraude de ley”.
Enrique Plato, portavoz del PSOE, ha subrayado que esta exigencia de retirada es solo el comienzo. “Si no se devuelve el dinero a los vecinos, presentaremos una querella”, ha advertido, dejando claro que no descartan llevar el caso ante los tribunales.
Desde el equipo de Gobierno de Valdemorillo han justificado la implantación de la tasa por recogida de restos vegetales en el marco de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados, que obliga a los municipios a repercutir en los ciudadanos el cien por cien de los costes —directos e indirectos— asociados a la recogida, tratamiento y gestión de todos los residuos, incluidos los vegetales. “Aunque en Valdemorillo aún no se repercute el total del coste, esta es la dirección que marca la normativa”, han señalado fuentes municipales.
En este contexto, el Ayuntamiento recuerda que la ordenanza fiscal que regula esta tasa entró en vigor el 1 de enero de 2024, con el objetivo de financiar el coste económico que supone la retirada y gestión de estos residuos. Según los datos municipales, durante el año pasado se retiraron cerca de 3.000 toneladas de poda de los puntos de depósito establecidos, incluyendo el gasto derivado de su traslado a vertedero.
Sobre las críticas por el cobro en 2024 de un servicio cuya prestación comenzó en marzo de 2025, desde el Consistorio argumentan que la “producción del residuo es exigible con independencia del año en curso”.
No obstante, el Ayuntamiento ha asegurado que se compromete a analizar cada caso de forma individualizada. “Se procederá a la devolución de la tasa en aquellos supuestos en los que no proceda su aplicación, como por ejemplo cuando el contribuyente no disponga de jardín”, han confirmado.