El
festival de primavera en
Beijing se convirtió en todo un espectáculo cuando un grupo de robots, unos 16 aproximadamente bailaron una tradicional danza conocida como
Yangge, girando sus pañuelos junto a humanos en el mismo escenario. Los androides, vestidos con trajes tradicionales chinos rojos, bailaron junto a jóvenes bailarinas, demostrando una capacidad de movimiento extremadamente suave y una interacción perfecta con los bailarines humanos.
Los robots, parte del proyecto "YangBot", sorprendieron al mundo con su precisión y capacidad de movimiento, destacando el avance tecnológico de China en robótica. El Dr. Luo Xun, experto en computación, señaló que los robots están logrando una "interacción natural con los humanos" cada vez más sofisticada