Un día después de conocerse los resultados de la consulta pública realizada por el Consistorio madrileño el pasado mes de noviembre para testar la posibilidad de poner en marcha la zona del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER) en seis barrios del distrito de Puente de Vallecas con un rechazo mayoritario en estas zonas, salvo en San Diego, el Ayuntamiento se decanta por instalar en este barrio los parquímetros. Con los datos en la mano, el Consistorio se plantea poner en este allí el aparcamiento regulado por ser uno de los “más afectados por el efecto frontera”, con la cercana M-30.
Así lo adelantaba este jueves la vicealcaldesa y portavoz municipal, Inma Sanz, consultada en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno celebrada en el Palacio de Cibeles, tras conocerse que cinco de los seis barrios consultados por el Ayuntamiento, con un rechazo general en todo el distrito de casi el 80 por ciento, participaron 7.566 personas mayores de 16 años, un 3,45 por ciento de todas las que podían participar en la decisión a través de la plataforma de participación ciudadana Decide Madrid.
El resultado muestra un rechazo generalizado por parte de los votantes. La opción del ‘no’ ha obtenido 5.771 votos, representando el 79,93 por ciento del total, mientras que el ‘sí’ ha alcanzado 1.449 votos, lo que equivale al 20,07 por ciento. Cabe destacar que estos datos no incluyen los votos de los residentes del barrio de Entrevías, ya que esta zona no forma parte de la propuesta inicial para implementar la zona SER. Por barrios, Palomeras Sureste registra el mayor rechazo con un 94,11 por ciento, seguido de Portazgo con un 89,50 por ciento. A continuación, se encuentran Palomeras Bajas con un 87,94 por ciento y Numancia con un 63,04 por ciento.

En San Diego, el 52,49 por ciento de los votantes se mostraron a favor de esta medida con 468 votos a favor y 431 en contra. En las demás zonas, el ‘no’ prevaleció de manera significativa. De los resultados obtenidos del informe ‘Audiencia Pública Simplificada sobre la Implementación del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER)’ al que ha tenido acceso Madridiario, se desprende que los vecinos más proclives a la implantación del SER son los de aquellos barrios que lindan con la M-30 y que, por tanto, sufren el llamado efecto frontera.
Ahora, la pelota está en el tejado del área de Gobierno de Urbanismo, Medioambiente y Movilidad que lidera Borja Carabante, que, en palabras de la vicealcaldesa “tiene que estudiar en detalle” la propuesta para su puesta en marcha en este barrio. Sanz ha destacado que los vecinos de esta zona “se van a beneficiar especialmente de esa instalación”, por lo que, insiste “una vez que ha sido aprobada por los vecinos, la idea sería efectivamente llevar cabo”.