Abriéndose paso entre las cientos de personas que se agolpaban a las puertas de la Ermita del Santo para beber el agua bendita del patrón de la ciudad en su día grande, el alcalde de Madrid, José Luís Martínez-Almeida, llegaba a una pradera abarrotada donde multitud de curiosos se acercaban alrededor del regidor para fotografíarse con él, sin perder la oportunidad de preguntarle por su destreza en el baile del chotis, junto antes de entrar a beber el agua de San Isidro. Horas antes, junto a la ermita cientos de devotos del santo, se congregaban en una misa oficiada por el arzobispo de Madrid, José Cobo.
Escoltado por los principales rostros del Partido Popular madrileño, como su secretario general, Alfonso Serrano o el portavoz ‘popular’ en la Asamblea, Carlos Díaz-Pache, Martínez-Almeida ha ido subiendo la cuesta de la pradera hasta llegar a la caseta del PP donde se ha encontrado con varios componentes del equipo de Gobierno local como la vicealcaldesa, Inma Sanz, o la titular de Cultura, Deporte y Turismo, Marta Rivera de la Cruz, que lucía el tradicional traje de chulapa. En el lugar ha atendido también a los periodistas y ha reivindicado que en San Isidro hay que "centrarse en lo positivo" y no dar más "protagonismo" a Más Madrid, al referirse de nuevo a su ausencia en la entrega de medallas. "Creo que los madrileños prefieren que sea un día de celebración, que sea un día de fiesta, que sea un día donde dentro de nuestras diferencias podamos, sin embargo, celebrar juntos, y hay unos que han decidido no formar parte de esa celebración", ha insistido. Así, el alcalde ha afirmado que esta ciudad está viviendo "un momento especial" pese a que algunos vivan "con un cabreo permanente".
El traje típico madrileño lo han lucido también otros ediles como la portavoz socialista, Reyes Maroto,y la edil del PSOE Enma López. Por su parte sobre el césped de la pradera se han dejado ver representantes de Más Madrid como su portavoz, Rita Maestre, que se ha ausentado del acto de la entrega de las Medallas de la Ciudad, a cuenta de la polémica por la concesión de la distinción de Honor a la Comunidad Judía en la capital. Junto a Maestre, la ministra de Sanidad, Mónica García, que lucía un chaleco de chulapo tuneado con la frase ‘De aquí, de Madrid’ entre claveles bordados. En esa mezcolanza entre madrileños, turistas y representantes políticos que se reúnen cada 15 de mayo en este enclave, la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, al encontrarse con el alcalde le ha invitado a bailar un chotis juntos, lo que ha provocado la broma del regidor, rechazando el baile: “Soy la derechita cobarde”, ha ironizado Martínez-Almeida.
La pradera es un hervidero de familias y amigos que llenan sus verdes praderas con tortilla de patatas, filetes empanados o aprovechando el constante trajín de comidas en las casetas de asociaciones y partidos que reparten a diestro y siniestro miles de bocadillos de entresijos y gallinejas cuyo olor inunda todo el parque. Una jornada que cuenta con importante presencia policial con más de 2.000 agentes y un “significante” número de ellos de paisano, tal y como anunciaba al inicio de las fiestas la titular del área de Gobierno de Seguridad y Emergencias, Sanz. En la pradera quedan todavía muchas horas de música por delante con las actuaciones de Diana Navarro o Azúcar Moreno, que cerrarán con los tradicionales fuegos artificiales para poner así el broche de oro a las fiestas del patrón que han congregado a miles de madrileños entre las Vistillas, Plaza Mayor y la Pradera.