El Ayuntamiento de Madrid ha iniciado los estudios previos a los trabajos de restauración que se planean ejecutar en la Fuente de Neptuno, en la Plaza de Cánovas del Castillo, con el objetivo de devolver el esplendor al conjunto proyectado por el arquitecto Ventura Rodríguez.
Durante este martes, expertos y técnicos de restauración de la empresa Garanza Rehabilitación S.L. se han trasladado hasta esta fuente para determinar en qué estado se encuentra a través de distintas labores como toma de muestras y pruebas de limpieza con distintos métodos como acuosos o por microabrasión. Estos primeros pasos de trabajo de campo se complementan con distintos ensayos en el laboratorio, tal y como ha explicado la responsable del departamento de restauración de Garanza, Macarena Sanz.
"La historia de cada monumento define el tratamiento. No sirve lo mismo en un conjunto o en otro, incluso aunque se trate del mismo tipo de piedra. Hacemos una toma de muestras para luego, en laboratorio, determinar el grado de cohesión de la piedra, ver la absorción por capacidad del agua y también para ensayar los distintos productos de restauración. Esto nos va a permitir saber, de los distintos productos, cuáles funcionan mejor, cuáles van a durar más tiempo sin amarillear o cuáles penetran más. De todas estas pruebas, nosotros sacamos unos datos numéricos que nos van a permitir sacar unas gráficas y nos dan un dato objetivo con el que comparar y decidir los procesos de restauración más adecuados", ha detallado Sanz.
Asimismo, la experta ha señalado durante estos estudios previos que el principal problema de degradación que presenta el conjunto de Neptuno es la suciedad provocada, entre otros factores, por la contaminación del tráfico rodado que circula por la capital. "Lo más visible siempre es la suciedad, esto es una fuente de mármol blanco y evidentemente no lo parece. El tráfico rodado hace muchísimo y ensucia nuestros monumentos de manera importante porque además esa contaminación se combina con la humedad, crea un medio ácido que luego ya degrada la piedra. Más allá de verse sucia, es un problema de acidez. Lo que más salta a la vista es la degradación por suciedad", ha matizado.
Además, Sanz ha detallado que la fuente presenta fisuras abiertas o morteros antiguos que ya no funcionan. "El vaso es la zona más afectada ya que la base es la que más sufre, porque es donde se estanca el agua y donde se produce una proliferación de microorganismos, pero es cierto que, en general, la suciedad afecta a todo. Luego ya hay cosas que no vemos, que solamente las notamos al microscopio, como puede ser una elevada porosidad de la piedra, que hace que absorba demasiada agua y se aumente la degradación", ha indicado la responsable de la restauración.
Supervisión de la Unidad de Intervención en Monumentos
Durante la primera inspección y toma de muestras también han estado presentes técnicos de la Unidad de Intervención en Monumentos del Ayuntamiento de Madrid supervisando estas labores. Sobre el estado de conservación del conjunto, la jefa de la unidad, Gemma Sanz Calvo, ha puesto el foco en el estrés térmico. "Sobre todo el tema del agrietamiento en las juntas. Las piezas tienen un tamaño de cantera y tienen que unir con esos morteros. Y esos morteros están constantemente con agua, frío, calor por el día, por la noche frío. Ese estrés térmico produce el agrietamiento. Entonces se tendrán que levantar esas grietas y colocar morteros de cal nuevos. Y con todos los ensayos que se están haciendo se dirá qué mortero se coloca, qué producto se utilizará para la limpieza", ha detallado por su parte Gemma Sanz.
Los trabajos arrancarán, previsiblemente, durante el mes de septiembre tras pasar las jornadas más calurosas del verano madrileño para poder utilizar "con seguridad" los productos que requieren los técnicos para poder llevar a cabo los trabajos de restauración, puesto que, tal y como ha explicado la técnica de la empresa Garanza, "algunos de ellos pueden llegar a hervir si sufren estas temperaturas extremas".
Esta actuación está enmarcada en el Plan de Conservación de Monumentos de la Dirección General de Patrimonio Cultural, tiene un plazo de ejecución de tres meses y cuenta con una inversión de 17.600 euros.
La Fuente de Neptuno ya había sido objeto de distintos trabajos de restauración en el año 2017 y otra en 2020, aunque de menor envergadura. "Son restauraciones que se tienen que ir haciendo paulativamente porque bueno, pues fijaros dónde está, en pleno Paisaje de la Luz. Tenemos que mimar un poco a estos monumentos", ha subrayado la jefa de la Unidad de Intervención.