Edward Albee es un dramaturgo habitual en nuestras carteleras desde hace más de sesenta años, cuando su Historia del zoo comenzó a montarse por grupos independientes. En 1966 llegó la primera versión de ¿Quién teme a Virginia Woolf?. Estas dos han sido sus obras más representadas en España. También llegaron con bastante puntualidad sus últimas producciones: Tres mujeres altas y La cabra o ¿quién es Sylvia? Albee murió el año 2016 a las 88 años.
Un delicado equilibrio (A delicate balance) sin embargo, es una comedia prácticamente desconocida. En 1969, tres años después de su estreno en Nueva York, la trajo al Español el director Claudio Guerin, con Fernando Delgado y Luisa Sala al frente del reparto y versión de Antonio Gala. En 2011 Mario Gas dirigió la versión catalana en el Lliure y ahora llega al Fernán Gómez con versión de Alicia Borrachero y Ben Temple.

Albee, una vez más, puso en la picota los problemas de la clase alta a través de una complicada familia en la que no faltan una hermana alcohólica y una hija con tres divorcios a la espalda. Los patriarcas asisten impávidos a la descomposición de su pequeña sociedad, sacudida de repente por la aparición de un matrimonio de amigos que llegan con la intención de quedarse en la casa.
Los mismos adaptadores, Borrachero y Temple, encabezan el reparto de esta producción que dirige Nelson Valente. Ben Temple es un actor estadounidense, que se estableció definitivamente en España en 1999. Ha participado en distintos trabajos audiovisuales, pero era desconocido teatralmente. Completan el elenco Manuela Velasco, Cristina Inza, Anna Moliner y Joan Bentallé.
Un delicado equilibrio se representa en el teatro Fernán Gómez hasta el 28 de abril.
Una cuestión de formas
Neil LaBute es un cineasta y dramaturgo estadounidense que apareció en los escenarios españoles cuando el Teatro Nacional de Cataluña lo estrenó en el año 2003. A partir de ese momento se convirtió en habitual, sobre todo tras el éxito de Gorda!

Ahora se estrena Una cuestión de formas (The shape oh things), que fue escrita en 2001 y que Gerardo Vera montó por primera vez el año 2003 en el teatro Albéniz.
Ya hace más de veinte años cuestionaba el autor el juego de las apariencias a partir de una acción -vandalizar una obra de arte- que ahora, desgraciadamente, no es rara. La comedia ácida es el juego de dos parejas que, a través de diez escenas, presenta la evolución de sus relaciones desde un primer encuentro en la sala de un museo.

Está dirigida por Andrés Rus y protagonizada por Bernabé Fernández, Lluvia Rojo, Chema Coloma y Esther Acebedo, uno de los descubrimientos de La casa de papel.
Una cuestión de formas se representa en el teatro Infanta Isabel hasta el 5 de mayo.
Las bingueras de Eurípides
Las Niñas de Cádiz es una compañía de cuatro actrices que aparecieron como La Chirigota de las niñas y han devenido en representar una especie de teatro-cabaret, con raíces en el folclore y la cultura popular. Ellas son Ana López Segovia, Alejandra López, Rocío Segovia y Teresa Quintero. En los últimos años han producido varios espectáculos jocosos, que les han proporcionado éxitos y premios. Como el Max, que obtuvieron por El viento es salvaje.

Ahora estrenan Las bingueras de Eurípides, según el texto de Ana López Segovia y con dirección de José Troncoso, que también actúa.
Dionisia es una misteriosa mujer que lidera un grupo de mujeres de barrio que han montado un bingo clandestino. Ese es el pretexto para reunirse cada tarde a compartir alegrías y penas, contarse las preocupaciones y evadirse de vidas monótonas y tristes. Hay un policía empeñado en cerrarles el local con el pretexto de que alberga un bingo ilegal. Su intento por evitar el desahucio depara muchas sorpresas, hasta llegar a un final salvaje.

Las bingueras de Eurípides se representa en el teatro Quique San Francisco hasta el 21 de abril.