Emilio Viciana Duro es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense y Administrador Civil del Estado desde el año 2006. Ahora también consejero de Educación, Ciencia y Universidades de la Comunidad de Madrid. Una plaza, cuanto menos, difícil de torear. En sus primeros meses al frente de la cartera ha tenido que hacer frente a cuestiones tan polémicas como la gestión de las becas comedor o la falta de plazas para cursar prácticas de Formación Profesional. Para desgranar estos y otros temas de actualidad atiende a Madridiario desde su despacho.
¿Qué incidencia tuvo la huelga educativa de la pasada semana?
La incidencia ha sido bastante baja. Y no solo ha sido bastante baja, sino que, desde que comenzase el día 27, esta fue reduciéndose aún más. Es cierto, eso sí, que los sindicatos convocantes -CGT, CNT y STEM- no eran los mayoritarios. Podemos decir que ha sido una huelga minoritaria.
La principal reivindicación era la reducción del horario lectivo a 23 horas en Primaria y 18 en Secundaria. ¿Avanza la Comunidad en esa línea?
Hay muchas cuestiones que no puedo comentar precisamente porque están siendo tratadas en las negociaciones con la mesa sectorial. Lo que sí le digo es que la Comunidad de Madrid lleva muchos años haciendo sus deberes para mejorar la situación de los docentes y la prueba está en la reducción progresiva de ratios. Somos una región pionera en este sentido. Aunque supone un esfuerzo presupuestario y organizativo tremendo, es una de las mejores herramientas que tenemos para satisfacer y dar mejores condiciones a los docentes.
¿Continuarán entonces con esta política de reducción del número de alumnos por aula en los próximos cursos?
Sí, por supuesto. La reducción de ratios es una medida a medio plazo, con vistas a 2027. Esto implica que cada año se va produciendo progresivamente una nueva reducción en las distintas etapas.
Para ello resulta necesario incrementar la plantilla docente...
También se está produciendo un incremento paulatino de docentes. Este curso, el 2023-2024, incorporábamos a 2.000 nuevos docentes. Justo acabamos de lanzar la convocatoria de los nuevos procesos selectivos para incorporar otros 1.400 el próximo. A esta cifra habría que sumar además los que se convoquen por oferta de empleo público. El incremento será muy notable, en la línea de lo que piden los propios profesores.
También habilitar nuevos espacios e infraestructuras. Sin embargo, familias y sindicatos lamentan que haya proyectos estancados desde hace años...
"Muchas veces nuestra planificación no alcanza"
Nuestro compromiso permanente con la con la bajada de ratios implica que toda la programación se hace desde el punto de vista de la generación de las infraestructuras. Tenemos que actuar sobre los centros educativos ya existentes y aprovechar el espacio que tengan disponible para pequeñas reformas e incluso para nuevas infraestructuras. Pero también tenemos que atender las necesidades de los nuevos desarrollos urbanísticos. No voy a negarlo. Muchas veces nuestra planificación no alcanza la velocidad de los movimientos de población que se producen en la Comunidad de Madrid. Por ejemplo, cuando un número muy elevado de familias se desplaza a un barrio de obra nueva. Lo que intentamos es adelantarnos a esos movimientos. Por eso tenemos preparadas escuelas infantiles, colegios e institutos en estos nuevos desarrollos. Es un gran desafío por varios motivos. El primero porque el propio mecanismo jurídico para adjudicar las obras ya es excesivamente lento y complejo. Puede demorarse un mínimo de nueve meses, pero cualquier problema o incidencia lo dilata mucho más. Luego hay que empezar a construir en un contexto internacional que es muy cambiante, que supone incrementos en los precios y, por ende, sobrecostes. Esto da lugar a más retrasos.
Otra de las quejas de las familias se relaciona con la falta de plazas en la escuela infantil 0-3 años.
Hemos hecho una apuesta muy firme por implantar la educación 0-3 años. Para ello hemos planteado dos vías. Por un lado, la construcción de nuevas escuelas infantiles. El año que viene entrarán en funcionamiento cinco nuevas escuelas que han sido construidas desde cero. Por otro, estamos implantando aulas de 0-3 en colegios de Infantil y Primaria. Además de ser una medida educativa, es una importante medida social. Con ello pretendemos promover la natalidad dando facilidades a las familias en materia de conciliación.
Los docentes exigen equiparar sus salarios al del resto de regiones. ¿Cobra menos un profesor madrileño que uno gallego, catalán o andaluz?
Diría que no. Y lo digo en condicional porque no es una cifra fácil de determinar. Cuando se hacen este tipo de comparaciones lo que se tiene en cuenta es el salario base, pero la Comunidad otorga complementos bastante elevados. Con lo cual, los docentes de la Comunidad de Madrid no son ni mucho menos los que están peor pagados.
¿Qué medidas plantean para garantizar el acceso a prácticas a los estudiantes de Formación Profesional el próximo curso?
“Tendrán preferencia para sus prácticas en hospitales públicos”
Hemos conseguido reducir muy significativamente el número de alumnos que se habían quedado sin plaza y seguimos haciendo un esfuerzo muy grande para que aquellos que todavía no la tienen la encuentren cuanto antes. También queremos dar preferencia a aquellos que no lo hayan conseguido a 1 de marzo para que puedan realizar sus prácticas desde el 1 de septiembre. Para que este problema, derivado del gran éxito que está teniendo la FP, no vuelva a suceder hemos comenzado a trabajar con la Consejería de Sanidad en una norma que garantice la cobertura de todas las plazas y de, al mismo tiempo, preferencia a los alumnos de la pública en hospitales públicos. De otra forma estaríamos desoyendo las necesidades de los alumnos.
¿Temen que el incremento en el número de matriculaciones pueda derivar este mismo problema a otras ramas de la FP?
Más allá de la rama sanitaria, tenemos ciclos formativos de gran éxito. Son, normalmente, ciclos de carácter técnico, relacionados con las nuevas tecnologías, la informática o las redes 5G. También otros relacionados con los cultivos celulares o la repostería de carácter artesanal. En estos, el mercado se autorregula y el acceso a las prácticas queda garantizado.
Le hemos escuchado cargar con dureza contra la obligatoriedad de cotizar para cursar prácticas...
"Son estudiantes, no trabajadores"
Hay que tener en cuenta que hablamos de estudiantes, no de trabajadores. Es una medida que se ha adoptado al margen de la comunidad educativa, con el objetivo de maquillar las cifras de desempleo juvenil y que está generando bastantes problemas. Nos lo han querido vender como una medida de carácter social, argumentando que los alumnos no estaban protegidos. Esto es absolutamente falso. Tampoco se han medido las consecuencias de una obligación de este tipo. A un lado, los costes de carácter económico. El Gobierno central se ha encargado de salir a desmentirlo y bonificar en un 95 por ciento, pero no sabemos si se mantendrá en próximos cursos. Es un coste que puede elevarse bastante y serían los centros de FP, las universidades o las propias comunidades autónomas quienes deberían asumirlo. En el otro, las empresas. Se ha producido un efecto huida porque, recordemos, el acogimiento de alumnos en prácticas es voluntario y, además, costoso para las empresas. Costoso a nivel económico, pero también a nivel de gestión. Hacer altas, tramitar bajas... Hasta organismo públicos, como los ministerios, que habitualmente acogían alumnos se han retirado. El hecho de que el propio Gobierno se retire es muy significativo. También hemos detectado otras trabas, como que el Servicio Público de Empleo Estatal da de baja como demandantes de empleo a los alumnos que comienzan a cursar prácticas. La comunicación está funcionando francamente mal... Ni siquiera la Seguridad Social está capacitada para poner en marcha esta medida en tan poco tiempo.
¿En qué punto se encuentra la futura Ley de Universidades de la Comunidad?
Partimos de la base de que existe una ley estatal, la LOSU, que es bastante polémica por lo laxo de sus mecanismos. El mayor problema está en que establece una serie de medidas muy radicales para el personal docente bajo el pretexto de reducir la temporalidad. Ni siquiera se sabe cuánto va a costar. Lo que pretendemos desde la Comunidad de Madrid es dar una respuesta a las necesidades de la universidad pública madrileña. También queremos contemplar una regulación de las privadas porque creemos que ambas pueden convivir sin problemas. Se trata de definir la gobernanza de las universidades públicas, los consejos sociales y, por supuesto, la reivindicación estrella: la definición de un sistema de financiación plurianual, personalizado y fijado mediante objetivos.
Con respecto a la apertura de centros públicos en periodos no lectivos, ¿tendrán también cabida los alumnos de la privada?
Hay una cuestión normativa y de distribución de competencias muy importante y es que la gestión de los colegios fuera del horario lectivo es una competencia municipal. Por tanto, la forma de articular esta medida es mediante convenios con los distintos ayuntamientos de la Comunidad de Madrid, para que sean ellos los que aporten una oferta que favorezca la conciliación. Hasta el momento únicamente se han publicado las bases reguladoras y estamos perfilando la forma en la que esto se tiene que poner en marcha. Lo que vamos a hacer es establecer una serie de directrices que estamos definiendo todavía.
¿Podrán cobrar estos ayuntamientos algún tipo de tasa a las familias o, por el contrario, se garantiza la gratuidad de los programas?
En la medida en que son los ayuntamientos los que lo ponen en marcha, lo normal es que las medidas nunca sean absolutamente gratuitas, que siempre haya que pagar algún tipo de tasa. Lógicamente, todavía lo estamos diseñando.
¿Han definido ya el nuevo modelo de becas comedor para el próximo curso?
“Las familias podrán solicitar su beca comedor en dos clics”
Nos pusimos en marcha desde el mes de octubre, tanto desde el punto de vista jurídico como desde el económico, para, en estrechísima colaboración con la Consejería de Digitalización, diseñar un sistema de concesión de becas que fuera absolutamente simplificado y fácil para las familias. Se trata de que el mecanismo para la aplicación de la solicitud sea absolutamente intuitivo y amigable. En dos o tres clics podrán solicitar la beca. Asimismo, estamos reduciendo de manera drástica la justificación y la acreditación de los motivos para que todo aquello que la Comunidad pueda comprobar automáticamente así se haga. También vamos a incrementar el presupuesto y a elevar el umbral de renta para que puedan acceder muchas más familias.
Han modificado el programa bilingüe. ¿Reconocen así que no estaba funcionando?
En absoluto. Se trata de un programa plenamente consolidado. Somos firmes defensores del modelo porque es un éxito en la Comunidad de Madrid. No obstante, también es cierto que el modelo bilingüe lleva implantado desde hace 20 años. En todo este tiempo la sociedad ha cambiado, el mundo ha cambiado, y nosotros tenemos que adaptarnos. Es muy raro pensar en algún tipo de iniciativa que no sufra algún tipo de reforma en este tiempo. Con la modificación queremos mejorar el estudio de la Geografía y la Historia. Por un lado, que los alumnos sean capaces de leer un periódico o ver un telediario y que entiendan lo que está pasando. Que no se queden con la inmediatez de un Tik-Tok que explica tal o cual conflicto en un minuto. Por otro lado, creemos que es fundamental que los alumnos conozcan en profundidad la historia de España y su importancia en el mundo. También queremos reforzar el Inglés adaptando su enseñanza de una manera más personalizada.
Se ha referido en ocasiones a la eliminación de contenidos “ideológicos” o de “ingeniería social” de los libros de texto. ¿Podría poner un ejemplo de este tipo de contenidos?
El currículum de la Comunidad de Madrid viene determinado en gran medida por el currículum Lomloe, el que fija el Estado, que es un 60 por ciento frente al 40 que fija la comunidad autónoma. Es en ese 60 por ciento donde principalmente encontramos tendencias ideológicas preocupantes. Es la parte sobre la que nos gustaría incidir, pero no podemos porque no tenemos competencias. Por ejemplo, prescindir de la enseñanza cronológica de la historia o sustituir asignaturas por competencias, entremezclando saberes y causando un perjuicio enorme para los alumnos. Desde aquí reivindico una normativa estatal que haga una revisión profunda de todo esto y, sobre todo, que podamos afrontar una enseñanza libre de cualquier tipo de construcción ideológica.
Han anunciado que combatirán los contenidos ideológicos en los libros de texto mediante inspecciones. ¿Qué han encontrado? ¿Tendrá Madrid libros de texto a la carta en próximos cursos?
Quiero destacar la enorme labor preventiva que se hace por parte de la inspección educativa que examina los libros de texto en busca, no solo de contenidos ideológicos, sino también de contenidos erróneos. Afortunadamente, en todas las inspecciones que se han realizado sobre libros que ya están en funcionamiento, no hemos encontrado contenidos ideológicos. Estamos muy satisfechos, sobre todo por la labor preventiva.
¿Avanza la Comunidad hacia un futuro sin pantallas en las aulas?
No tenemos más remedio que conjugar el uso de las pantallas y la educación tradicional, porque las nuevas tecnologías están aquí para quedarse. Eso es indiscutible. Y es cierto que las nuevas tecnologías pueden aportar mucho desde el punto de vista educativo. Pero también estamos detectando que los países que apostaron más fuerte por una enseñanza puramente digital se han dado cuenta de que esto no era tan positivo. Los datos PISA ya han dado buena muestra de ello. Tenemos, por ejemplo, los países nórdicos que han decidido prescindir de las nuevas tecnologías y volver a una educación mucho más tradicional, de libro de texto, cuaderno y boli. Nosotros, en cambio, queremos garantizar el uso eficiente de las nuevas tecnologías, al tiempo que recuperamos el papel y el lápiz. En cualquier caso, vivimos en la comunidad de la libertad. Son los centros quienes, dentro de la legalidad, definen su proyecto educativo y son las familias quienes deciden donde escolarizan a sus hijos.
¿Creen realmente viable implantar una EvAU única atendiendo al marco legal estatal?
Una EvAU única es imposible. Nosotros defendemos una EvAU común. Es imposible tanto por motivos competenciales como por las diferencias entre comunidades autónomas. Una EvAU común, en cambio, no solo es posible, sino deseable. Por eso las comunidades autónomas del PP se han puesto en marcha y hay un grupo de trabajo creado para fijar estas condiciones de trabajo común, demostrar que es posible y, sobre todo, ponerla al servicio de toda España. Queremos que el Ministerio de Educación tenga la oportunidad de analizarlo y, en caso de que lo considere oportuno, adoptarlo.
¿Y en qué consiste esa EvAU común?
En España hay un distrito universitario único. Los alumnos se examinan de la prueba de acceso a la universidad en sus comunidades autónomas, pero pueden acceder a las universidades de toda España. Creo que lo más lógico y lo más justo para todos los alumnos y para todas las familias es que ese acceso a las universidades se haga en condiciones de igualdad y proporcionales para todos. Reivindicamos, en primer lugar, un nivel de exigencia equivalente, unas pruebas que sean equiparables desde el punto de vista de la de la proporcionalidad y la exigencia. Creemos que es posible determinar de forma común un determinado tipo de requisitos. He puesto muchas veces de ejemplo el número de faltas con que es posible aprobar el examen de acceso a la universidad, que varía en las distintas comunidades. Dentro de las competencias que tienen las comunidades, tenemos mucho que ofrecer.
El último informe PISA arrojaba resultados por debajo de la media entre el alumnado femenino y migrante escolarizado en la región. ¿Qué está fallando y qué medidas van a poner en marcha para paliarlo?
Los datos hay que cogerlos con con pinzas. En primer lugar, recordar que la Comunidad de Madrid trabaja por todos los alumnos por igual. Da igual si son chicos o chicas, da igual si son inmigrantes o si son nacionales. En la Comunidad Madrid todos somos iguales. Independientemente del género o independientemente del origen de los alumnos, la Comunidad hace un esfuerzo por analizar y detectar aquellos centros en los que los resultados pueden estar por debajo de la media o pueden ser peores desde el punto de vista académico y, en ese sentido, adoptar las medidas oportunas. Por ejemplo, a través del plan piloto de centros prioritarios, que nos permite detectarlos y dotarlos con más recursos económicos y docentes.
¿Está garantizada la escolarización de todos los menores extranjeros no acompañados que están llegando estos meses a la región?
"Hacemos un esfuerzo muy grande por incluirlos a todos"
Por supuesto. La Comunidad de Madrid hace un esfuerzo muy grande por incluirlos a todos en el sistema educativo. Tras determinar que no son adultos, se produce la escolarización en los propios centros de menores y conforme se van desarrollando y van obteniendo las mínimas capacidades, se les va buscando plaza en centros de la Comunidad de Madrid para que puedan integrarse plenamente. El problema está en que estos menores están llegando de una forma oscura porque el Gobierno central no está dando información precisa sobre cuántos son, en qué estado se encuentran...
¿Qué papel juega la Comunidad de Madrid en la Semana de la Educación que se celebra estos días?
Vamos a estar presentes en AULA y también en la Semana de la Ciencia de la Comunidad de Madrid para desarrollar una serie de actividades. Por ejemplo, vamos a incluir por primera vez en AULA un punto de información para las enseñanzas artísticas. Este año hemos hecho una apuesta muy fuerte por las enseñanzas artísticas y se va a ir notando a lo largo de la legislatura: proyecto piloto de auxiliares de danza en Primaria, el Ballet Español de la Comunidad de Madrid, que también tiene un componente formativo muy importante... También queremos dar mucha difusión a la Formación Profesional, a las enseñanzas universitarias, a la ciencia, a la investigación, a la innovación...