Unas 300 personas, según cifras de la Delegación del Gobierno en Madrid, se reunieron en Nochevieja, convocadas por Revuelta, una organización juvenil de la órbita de Vox, para tomar las uvas al lado de la sede federal del PSOE en la calle Ferraz de Madrid en protesta por la amnistía. Pasado el momento de las uvas, un grupo ha sacado un muñeco gigante que representaba al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y lo ha colgado del cuello, agregando que esto habría que hacerlo con el "de verdad". Después varios participantes han decidido apalear al muñeco como si fuera una piñata y hasta que ha terminado por los suelos.
La cifra de participantes en Ferraz ha sido parecido al seguimiento que en las últimas semanas ha tenido esta concentración que se reúne todas las noches ante la sede socialista desde hace dos meses.
La Policía Municipal de Madrid ha evitado que los organizadores del evento de esta noche pudieran "meter sus camiones" en Ferraz para el montaje que querían hacer para celebrar las campanadas, según han denunciado los propios convocantes en la red social X, antigua Twitter.
La protesta ha tenido muchas muestras de rechazo en las redes sociales, con varios usuarios preguntándose cómo es posible que no hubiera ni un solo detenido.
Los miembros del Gobierno han condenado los hechos a través de sus cuentas en redes sociales. El PSOE ha advertido de que lo ocurrido podría suponer un "delito de odio" y ha asegurado que estudia "todas las vías legales" contra los organizadores y participantes en esta convocatoria.