Tras semanas de debates, crispación y polémicas de todo pelaje, el Grupo Parlamentario Popular ha hecho gala de la mayoría absoluta que ostenta en la Asamblea de Vallecas para aprobar en solitario la Ley de Simplificación y Mejora de la Eficacia de las Insitituciones, popularmente conocida como ‘Ley Ómnibus’. Además, el segundo Pleno de la jornada -tras el monográfico sobre Presupuestos- ha servido al PP para, junto a Vox, dar luz verde definitiva a la modificación de las normas de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación -Ley Trans- y de Protección Integral contra la LGTBIfobia y la Discriminación por Razón de Orientación e Identidad Sexual.
La primera, bautizada como 'Ómnibus 2', se orienta a la modificación de hasta 15 textos de un solo plumazo. Entre ellos, los mecanismos reguladores de órganos tan relevantes como Radio Televisión Madrid -Telemadrid y Ondamadrid-, la Cámara de Cuentas o el Portal de Transparencia, entre otros. La oposición en bloque ha manifestado en repetidas ocasiones su desaprobación, tanto de fondo como de forma. Más Madrid, PSOE-M y Vox coinciden en criticar el procedimiento de urgencia elegido para la tramitación de esta proposición "por la puerta de atrás", señalando además un especial celo a la hora de "hacerse con el control" de los entes públicos.
Por si esto fuera poco, las fuerzas progresistas han cargado una y otra vez contra los “problemas jurídicos” detectados en el articulado, lo que podría abrir la puerta a un recurso ante los tribunales. Esa es precisamente la vía elegida por el Partido Socialista. El propio portavoz del grupo, Juan Lobato, confirmaba este mismo jueves que sus servicios jurídicos se encuentran ya ultimando dos recursos a presentar ante el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.

Tales recursos se apoyan en dos argumentos. Por un lado, el formato ‘Ómnibus’. Es decir, la necesidad, recogida en la legislación europea, de que los contenidos del propio texto guarden relación entre sí para ser modificados mediante una misma norma. Por otro, la supuesta “vulneración de los derechos fundamentales de participación e intervención” a cargo de los diputados, lo que “limita la fiscalización y el control parlamentario”. A la espera de resolución, desde el PSOE-M deslizan también su intentción de solicitar la suspensión cautelar.
En la misma línea, aunque sin demasiada concreción, Manuela Bergerot ha adentado su intención de plantar batalla frente a la Ley de Simplificación en los tribunales. Rocío Monasterio, por su parte, ha invitado a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, a “recapacitar”: “Si quiere dar una lección a -Pedro- Sánchez, debe tener legitimidad para hacerlo. No podrá criticarlo si hace lo mismo que él con Telemadrid, la Cámara de Cuentas, la transparencia...”. En cualquier caso, ha confirmado, “no vamos a unirnos a los recursos golpìstas del PSOE”.
Reforma Trans y LGTBI
“Sus manos están manchadas de sangre”
Más polémico aún ha sido el último debate parlamentario en torno a las reformas de las leyes Trans y LGTBI. Frente a la intención Popular de aportar “mayor seguridad jurídica”, “devolver el rigor” y “corregir algunos aspectos” vinculados a la “doctrina de género”, las formaciones de la izquierda sostienen que los cambios suponen la “derogación” de la misma ley. También el regreso a la “patologización” y el fomento de la “discriminación”. Así, las bancadas de Más Madrid y el Partido Socialista trasladan en bloque su pesar porque la Asamblea de Vallecas sea “el primer Parlamento que legisla para recortar derechos”.
Especialmente contrariada se ha mostrado la diputada Carla Antonelli, quien no ha dudado en tildar de "malas personas", "sinvergüenzas" y “vengativos” a los impulsores de ambas iniciativas. “Sus manos están manchadas de sangre”, lanzaba mientras mostraba sus manos cubiertas con unos guantes de color rojo. Al término de su intervención, los diputados de Más Madrid han mostrado banderas trans y arcoiris contra la “repugnante transfobia” que, a su entender, representan PP y Vox. Un gesto replicado, una vez efectuada la votación, por los responsables de las asociaciones que seguían el Pleno desde la tribuna del hemiciclo y que han terminado por ser expulsados.

La réplica llegaría, acto seguido, a cargo de la representante Popular Mónica Lavín, quien ha acusado a los representantes de la izquierda de representar a una “minoría rabiosa” que protagoniza “ataques virulentos” y que “ha mentido” hasta quedarse “sola”. “Basta ya de vacío legales y de que la ideología sustituya a la ciencia. Es la hora del rigor jurídico”, ha zanjado.
A pesar de haber pasado desapercibido, fruto de la polémica reinante en el resto de textos a debate, el Pleno de este viernes también ha servido para hacer oficial la creación de la comisión de estudio encargada de abordar el uso de las pantallas por parte de niños y adolescentes. Esta vez sí, con el beneplácito de todas las fuerzas con representación en Entrevías.