El barrio de los Molinos, ubicado en Getafe, comenzó a atraer población entre los años 2008 y 2009 cuando se construyeron viviendas de protección pública para gente joven. El continuo crecimiento de la pirámide demográfica en este barrio ha aumentado la necesidad de crear un mayor número de instalaciones y servicios públicos como colegios e institutos, ya que no disponen de plazas suficientes para los estudiantes de la zona.
Desde el año 2013, las familias no disponen de instalaciones en condiciones para que sus hijos puedan ir al colegio Miguel de Cervantes. Un centro que ha permanecido en obras durante siete años y que “ha provocado que los alumnos hayan estado conviviendo con los trabajos, recibido educación en los pasillos y comido en el pabellón deportivo”, señala Javier Torres, portavoz de la Plataforma por la Construcción de un Instituto de Secundaria Público de Los Molinos. Una situación que ha afectado a los estudiantes de Infantil y Primaria, pero el caso de los alumnos de Secundaria adquiere una problemática mayor al tener que desplazarse a otros centros fuera de su municipio ante la falta de plazas para escolarizarse.
Esta circunstancia acabó con la paciencia de las familias gefatenses, que en 2019 comenzaron la protesta activa para demandar la construcción de un instituto que acogiese a cerca de 300 alumnos de Secundaria y Bachillerato. Unas quejas que llegaron al Gobierno regional, el cual solicitó la cesión de una parcela municipal para la creación de este centro educativo. Según la Plataforma, el problema reside en el rechazo trasladado por la Comunidad de Madrid a esta parcela tras cuatro años de espera para conocer la idoneidad por su cercanía a un polígono industrial: "Tiempo perdido que a día de hoy perjudica a 400 familias. Pedimos a ambas administraciones que se pongan de acuerdo para tener el tan necesitado instituto". Desde el Gobierno regional aluden a la mala ubicación de la primera parcela "para situar un centro educativo".

Mientras se determinaba la resolución sobre esta parcela, el Ejecutivo madrileño derivó a los estudiantes de Secundaria y Bachillerato al Colegio Miguel de Cervantes de forma temporal, una situación que se ha extendido durante los dos últimos cursos académicos, puesto que al finalizar la ampliación del colegio Miguel de Cervantes en el curso 2020-2021 quedaron algunas clases vacías. Y con esta solución temporal, los estudiantes no se veían obligados a desplazarse durante kilómetros para recibir su formación. Sin embargo, en esta infraestructura, los alumnos “no cuentan con laboratorios, ni con clase de desdoble”, lamenta la Plataforma IES Los Molinos Getafe ¡YA!. Además, el centro ha llegado a convertirse en línea 11, lo que implica el enorme volumen de jóvenes.
El colectivo vecinal y familiar considera que han aprovechado este “parche”, ejecutado hace dos años, para evitar desarrollar el proyecto, ya que de esta forma consiguen satisfacer las necesidades actuales. Sin embargo, la plataforma destaca que “de cara al próximo curso es imposible que el colegio pueda acoger a tal cantidad de alumnos. Por ello solicitamos que se construya el colegio o se construyan barracones en los alrededores”, explica. El colectivo vecinal y de familias considera que se trata de "un juego político que trata de dilatar en el tiempo ofrecer una solución y una educación a nuestros hijos. Están recibiendo una educación de segunda, a pesar de pagar los mismos impuestos que los demás".
Ante esta situación, desde la Comunidad de Madrid señalan haber solicitado la cesión de una nueva parcela, “que en este caso si reúne los requisitos de proximidad a la demanda educativa, orientación urbanística, conexión con la red pública de transportes, zonas verdes y con la trama urbanística residencial consolidada" requisitos adecuados para una mejor prestación del servicio educativo, pero se encuentran a la espera de que el Ayuntamiento culmine los trámites de cesión para licitar de manera inmediata la redacción del proyecto del nuevo centro.
Nueva parcela para el IES
La Junta de Gobierno Local de Getafe ha aprobado la cesión de una nueva parcela a la Comunidad de Madrid para que, en el plazo máximo de tres años, construya un instituto en Los Molinos. Ahora, desde el Consistorio gefatense piden que el Gobierno regional sea ágil en aceptar la decisión, ya que la anterior parcela ni siquiera fue recepcionada durante cuatro años.

Para evitar el uso fraudulento del espacio público por parte del Gobierno regional, aseguran desde el Ayuntamiento que se cede esta parcela por ese periodo máximo de tres años para la construcción del IES. Si el Ejecutivo de Ayuso "paralizase proyecto, este terreno volvería a titularidad municipal". El Consistorio de Getafe ha segregado esta parcela que compartirá la construcción de un centro cívico y deportivo municipal para Los Molinos, cuyo proyecto se encuentra en fase de ejecución.
Desde el Ayuntamiento de Getafe también reclaman agilidad a la consejería de la Comunidad de Madrid para la ampliación del CEIP María Blanchard: "Se solicitó la licencia de obra hace 15 días, con el curso iniciado varias semanas antes. En este centro se ha tenido que eliminar el aula de profesores y el aula de usos múltiples para permitir acoger a todos los alumnos, con el consiguiente trastorno que ello supone para las familias, docentes y el alumnado", denuncian.
Un centro cívico y deportivo
El Ayuntamiento de Getafe ha segregado esta parcela que compartirá la construcción de un centro cívico y deportivo municipal para Los Molinos, cuyo proyecto se encuentra en fase de ejecución. Una vez adjudicadas las obras, estas contarán con un presupuesto de 5.000.000 de euros, "una cifra muy superior a lo previsto actualmente para la construcción del IES por parte de la Comunidad de Madrid, que tal y como denuncian las familias del barrio es de solo 500.000 euros".
La Comunidad de Madrid "mantiene paralizados", según el Consistorio gefatense, otros proyectos vitales para Los Molinos, "como por ejemplo el acceso a la M-45, a pesar de contar con financiación para llevarlo a cabo. El último acceso al barrio, abierto hace solo unos días, tardó 15 meses tras finalizar las obras en contar con su autorización".