Hace ya varios años que el antiguo club social ubicado en el Embalse Cerro Alarcón cerró sus puertas y se convirtió en un edificio abandonado de gran interés inmobiliario y rodeado de polémicas.
La primera de ellas se dio en 2008, cuando el Ayuntamiento de Navalagamella aprobó un proyecto hotelero saltándose la legalidad. Un recurso contencioso-administrativo interpuesto por Río Aulencia, asociación ciudadana por un Valdemorillo Verde, con la ayuda de Ecologistas en Acción, que consiguió que el Tribunal Supremo de Justicia de Madrid anulase el proyecto por exceder el ámbito autorizado para tal uso. Y, por tanto, el proyecto no se llevó a trámite.

En 2023, el problema vuelve a repetirse con la posible construcción de un complejo hotelero de lujo de manos de la empresa Vivood Landscape Hotels. A pesar de que la nueva edificación se construiría sobre suelo urbano, algo totalmente legal, su cercanía al embalse Cerro Alarcón y a su entorno, que forman parte del espacio Red Natura 2000 Zona Especial de Conservación de las Cuencas de los ríos Alberche y Confío y Zona de Especial Protección para las Aves Encinares de los mismos ríos, es lo que más preocupa a las asociaciones ecologistas y vecinos de la zona.
Desde Ecologistas en Acción destacan que “la presión sobre ese espacio natural, unido a una mayor actividad deportiva del club náutico, podría tener consecuencias negativas sobre la fauna y la flora de la zona teniendo en cuenta el tipo de hotel que se quiere construir”. El proyecto hotelero que tiene pensado la empresa sobre la zona consiste en edificar en plena naturaleza diferentes bungalows, entre 66 o 55, cada uno de ellos con piscina propia. Además, el espacio también se especializaría en eventos.
El agua es otro de los factores que inquieta a las asociaciones ecologistas. Desde la Asociación Verdemorillo, su presidente, José Ángel, expresa su preocupación sobre la ubicación de la que saldrá el agua para cada piscina. “Han empezado diciendo que eran 66, ahora que son 55, cada uno con su piscina. No sabemos de dónde van a sacar esa agua, no sabemos dónde se va a verter el agua. Queremos un informe sobre el impacto medioambiental que va a suponer a la zona la construcción del hotel”.
En este sentido, la Confederación Hidrográfica del Tajo ha explicado a Madridiario que “este organismo ha tramitado un expediente de obras resuelto favorablemente con fecha 1 de agosto de 2023. Dicha autorización se refiere únicamente a las obras que se sitúen en zonas de cauces, según las competencias de este organismo sobre el control y administración de dominio público hidráulico”.
Según la limitada información proporcionada desde el Ayuntamiento de Navalagamella a Madridiario, la empresa hotelera se habría ofrecido a crear un circuito de agua para el mantenimiento del complejo hotelero y de las piscinas.

La falta de conocimiento sobre el proyecto y su impacto en la zona debido a que desde el Ayuntamiento de Navalagamella “ocultan la licencia” y se niegan “a facilitar información sobre el proyecto, al que ya han concedido la licencia de obra”, es la razón que ha motivado a la Asociación de Verdemorillo a tomar la decisión de acudir al Defensor del Pueblo.
Por su parte, según recoge la institución en un comunicado, ha solicitado una copia del informe de afección o del certificado de no afección del proyecto a los espacios incluidos a la red Natura 2000, emitido por la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, al igual que el informe del organismo de cuenca en relación con posibles afecciones al dominio púbico hidráulico.
Mientras tanto, el alcalde de Navalagamella, Andrés Samperio, ha alegado que el proyecto es cien por cien transparente. Además, defiende la construcción del complejo hotelero debido a que “dará 85 puestos de trabajo, algo muy importante y que hace falta en un municipio de tan solo 3.000 habitantes”. La construcción también beneficia al Ayuntamiento: por la concesión de la licencia, las arcas municipales han ingresado 450.000 euros.

Este secretismo por parte del Ayuntamiento se debe a la Ley de Protección de Datos. Sin embargo, desde Ecologistas en Acción aseguran que el Consistorio sí puede emitir ciertos datos, pero que no lo hace: “Está negando una información que es pública”.
Ya no hablan de la falta del informe medioambiental, que también es importante, sino que sospechan que la construcción del hotel "podría verse ampliada más allá de los límites establecidos bajo la edificación del antiguo club social". Algo que el Andrés Samperio niega a Madridiario y asegura que su equipo jurídico "le ha pedido no hablar sobre el tema".
Sin embargo, según el informe emitido por el Defensor del Pueblo, el Ayuntamiento de Navalagamella alega que “al tratarse de un procedimiento privado, el Ayuntamiento no está obligado a ofrecer la información al público en general”. Ante a esto, desde el Defensor del Pueblo recuerdan al Consistorio que “el expediente contiene información urbanística y ambiental y debe suministrarse a quien la pida, sin necesidad de acreditar un interés legítimo”. Además, han solicitado la documentación que acredite la legalidad del proyecto.
Ante la falta de información, desde Ecologistas en Acción solicitaron por escrito la vista del expediente administrativo de concesión de licencia, un derecho de todo ciudadano, tal y como indica el Defensor de Pueblo en su informe. Tras dos meses de espera y varias llamadas telefónicas consiguieron una cita con el arquitecto municipal, el pasado 5 de julio. Pero tras comentar que necesitaba el visto bueno del responsable municipal, el técnico se negó a mostrar cualquier dato urbanístico. “Ni la fecha de concesión de licencia, ni la identidad del titular de la misma, ni la superficie que ocupa el complejo, ni el número de unidades de suites y villas, ni el número de expediente”, denuncia la organización.
Zona protegida
El proyecto hotelero de Vivood Landscape Hotels se encuentra, según la cartografía de la Consejería de Meido Ambiente de la Comunidad de Madrid, entre varios espacios protegidos y catalogados como Zona de Especial Protección de las Aves (ZEPA) y dentro de la Red Natura 2000.
En la zona habitan alguna de las especies protegidas y en peligro de extinción como el águila imperial, que en los últimos años ha establecido la laguna como su zona de caza. Por otro lado, en el Embalse Cerro Alarcón también se alimentan la cigueña negra y otras rapazes como el milano.