Ante la acusación de denegación de auxilio
El policía local de Alcalá dice que no vio la agresión al vigilante de la pista de hielo
Por MDO/Efe
viernes 23 de febrero de 2007, 00:00h
Actualizado: 21/12/2007 19:51h
El policía local de Alcalá de Henares que fue imputado por un presunto delito de "denegación de auxilio y de omisión del deber de perseguir determinados delitos" en el crimen del vigilante de la pista de hielo de la localidad declaró que no vió nada de la agresión desde la puerta del Ayuntamiento.
El agente, según los abogados de la viuda, "no fue muy explícito", pero dijo que no vió desde allí la agresión y, por tanto, no pudo intervenir".
Los abogados de la viuda agregaron que "todas sus respuestas fueron poco explícitas, con constantes síes y noes a las preguntas que se le han formulado" en su comparecencia como imputado ante el Juzgado de Instrucción número 9.
Añadieron que la jueza que lleva el caso, en fase de investigación, "ordenó al Cuerpo Nacional de Policía hacer una reconstrucción infográfica de la situación para reproducir todos los acontecimientos y tener claridad sobre lo sucedido".
La muerte del vigilante de la pista de hielo, Ion Grancea, de 33 años, se produjo el día 1 de enero en torno a las siete de la mañana, tras una agresión con apuñalamiento causada supuestamente por el joven español Francisco Javier Arteaga, vecino de Alcalá de Henares, que, junto a un grupo de amigos, querían utilizar la pista de hielo, cerrada en ese momento.
La viuda del fallecido, que se encontraba con su marido en el momento de producirse la agresión, acusó desde el primer momento al policía local de no haber prestado auxilio, "porque yo grité con mucha fuerza 'policía ven, policía ven', pero el policía no vino".
Según los abogados de Bianca Grancea, "aunque él haya declaró que no lo vio, hay testigos que declraron que lo vio y lo oyó, si no está sordo".
El Gobierno local siguó sin querer manifestarse al respecto de este asunto aunque el portavoz del Grupo municipal de IU, Francisco Calles, que "hacía 15 días, en una Junta de Portavoces, informaron de que no se había abierto al policía local ningún expediente porque, después de la investigación interna, se había comprobado que cumplió con las ordenanzas".
Desde el primer momento, el Gobierno local defendió la actuación del agente, calificándola incluso, en boca del portavoz del ejecutivo, Gustavo Severien, de "impecable".
Según dijo en su día Severien, "el policía local no estaba vigilando el orden público en la calle cuando se produjeron los hechos; estaba custodiando un edificio municipal, y actuó conforme al reglamento y cogió y entró a hacer una llamada para avisar a sus compañeros".
El agente de Policía Local declaró ante el juzgado de Instrucción número 9 de Alcalá de Henares como imputado, a petición de la viuda y del ministerio fiscal, por un presunto delito de "denegación de auxilio y de omisión del deber de perseguir determinados delitos".
Castillo estimó que el homicidio "fue un hecho bastante triste y desafortunado", al tiempo que recordó que "el policía ha sido imputado y prestó declaración ", pero salió del juzgado "sin ningún tipo de fianza y en este momento no está procesado".