Una calavera de 13 metros que da la bienvenida al público, una fotografía de Frida Kahlo (1930) en gran formato, enmarcada por más de 20 mil flores cempasúchil de papel, imágenes de Diego Rivera y Dolores Olmedo -figuras clave para la conservación de su legado artístico-, medallones y corazones de hojalata repujada y, como pieza central, una obra de cartonería que reinterpreta El venado herido de Frida (1945). Son estos elementos, a los que se unen otros tradicionales, los que componen el mega altar de muertos que la Fundación Casa de México (FCME) en España ha dedicado a la artista mexicana para acercar así la celebración del Día de los Muertos.
En la exposición Frida Kahlo: alas para volar, disponible hasta el 13 de noviembre, se exponen 31 obras originales acompañadas de 91 fotografías. De esta forma, Casa de México quiere honrar y reforzar el reconocimiento a una de las artistas mexicanas más conocidas en el mundo del último siglo.
El altar de este año está diseñado y conceptualizado por el equipo de FCME en colaboración con el Museo Dolores Olmedo, institución con una gran trayectoria en ofrendas de muertos en la Ciudad de México.
Según la tradición mexicana del Día de los Muertos, mientras alguien vivo te recuerde, no serás olvidado. Parte de este recuerdo se refleja en los altares de todos los hogares a través de las fotografías de sus seres queridos fallecidos. Es por ello por lo que FCME acompaña junto a la fotografía de Frida a dos personas de gran importancia en su vida personal y profesional: Diego Rivera y Dolores Olmedo.
Como en otros años, la experiencia y visibilidad de esta tradición será perceptible desde la calle y podrá apreciarse en la fachada del edificio a través de diversos elementos. la calavera gigante de 13 metros de largo, protagonista de otras ediciones vuelve a Casa; más de 20 flores de tela de dos metros de diámetro y una cenefa de flores de cempasúchil, típicas de la festividad; o un tzompantli (muro de cráneos) de calaveras de barro negro, realizadas por artesanos de Oaxaca, que complementa la entrada principal del edificio.
Además, Casa de México ofrece al público un programa de actividades que incluye talleres de manualidades, ciclo de cine, talleres gastronómicos y visitas mediadas que ayudarán a conocer más sobre esta tradición.
El recorrido comienza por unas escaleras que se visten de colores con papel picado, elemento indispensable en los altares, y se complementa con arcos y paneles de flores de color naranja y rosa mexicano. Al finalizar, un altar tradicional, ubicado en la segunda planta del palacete, da la oportunidad a los visitantes de conocer los elementos tradicionales de un altar auténtico mexicano: copal, velas, agua, sal o pan de muerto.