Otra dimisión bomba, como fue ayer la de Adriana Lastra como vicesecretaria general del PSOE por cuestiones médicas: este martes hemos sabido que Dolores Delgado dejará la fiscalía general del Estado.
Delgado, que fue primero ministra de Justicia en el prieer gobierno de Pedro Sánchez, fue después reubicada en el cargo de Fiscal General del Estado, generando una gran polémica entre la oposición e incluso entre los socios del Ejecutivo.
Pues bien, se ha sabido que renuncia a su puesto y este mismo martes el Consejo de Ministros va a nombrar a su sustituto, que será Álvaro García Ortiz. Pone fin así a una dinámica de mujeres para ese cargo, después de que antes lo fuera María José Segarra (2018-2020).
Delgado habría argumentado problemas de salud como motivo de su renuncia debido a que no se ha recuperado como esperaba de sus problemas de espalda de los que ha sido operada recientemente, situación con la que no cree que pueda desempeñar su trabajo en los próximos tiempos con normalidad.

Delgado ha sido fiscal general desde febrero de 2020. El Poder Judicial avaló su nombramiento a cargo del Gobierno, pero hubo muchos argumentos en su contra. Los que la rechazaron en las votaciones cuestionaron la continuidad entre su puesto como ministra y después como fiscal general, ya que podría percibirse por la ciudadanía como falta de independencia del Ministerio Fiscal.
El PP llegó a recurrir su nombramiento ante la Justicia al considerar que suponía una "falta total de objetividad y de imparcialidad", pero año y medio después el Tribunal Supremo emitía su veredicto, que era rechazar el recurso del principal partido de la oposición.
Álvaro García Ortiz
Su sustituto, como decíamos, será Álvaro García Ortiz. Este jurista de 55 años, nacido en Lumbrales, Salamanca, es actualmente fiscal de sala en el Tribunal Supremo y Fiscal Jefe de Secretaría Técnica de la Fiscalía General del Estado.
Ha sido miembro del Consejo Fiscal desde 2018, en cuyas elecciones resultó como el candidato más votado del órgano por parte de los fiscales.
Tiene varias condecoraciones: Cruz de 1ª Clase de la Orden de San Raimundo de Peñafort, Cruz con distintivo blanco de la Orden del mérito de la Guardia Civil y Cruz con distintivo blanco de la Orden del mérito policial.
La ministra de Justicia, Pilar Llop, ha destacado de él en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde ha sido designado para el cargo, que es una referencia en el campo medioambiental, ya que fue fiscal en el 'caso Prestige' y también en casos de incendios.
Llop ha valorado que en estos tiempos en que el Gobierno prioriza la lucha contra el cambio climático y los delitos medioambientales, quería poner en valor un perfil como el que ofrecía García Ortiz.
Se trata de un jurista progresista que de hecho ha pertenecido a la asociación de fiscales de esta ideología. El Ejecutivo ha lanzado la candidatura de García Ortiz para el puesto de fiscal general, que deberá ser ahora refrendado por el Congreso, donde no se esperan sorpresas al respecto.