¿Qué es el microcemento?
El microcemento en Madrid es un material compuesto por cemento primordialmente al que se le agregan resinas, pigmentos, minerales y otros polímeros para hacerlo estéticamente bello y resistente.
Se usa para revestir paredes y suelos en espacios al aire libre o interiores y tanto en pisos y casas como en espacios comerciales e industriales. Sirve de suelo en un salón, habitación, cocina o baño, así como en paredes en estas mismas estancias o en lugares de alto tránsito de personas.
Por eso hay varios tipos y se usan de acuerdo al lugar de aplicación, aunque todas sus modalidades son duraderas, resistentes, antideslizantes, impermeables y muy bonitos sus acabados.
Tipos de microcemento y sus usos
Existen, básicamente, tres tipos de microcemento: el grueso, medio y fino. Se preparan en morteros y se usan en revestimientos continuos. Es decorativo, posee mucha resistencia, cuenta con una excelente adherencia a múltiples superficies a las cuales se puede aplicar y ofrece la posibilidad de un gran abanico de acabados y colores.
Se encuentra disponible en tres tipos de textura o granulosidad, de acuerdo al uso o si se va a aplicar en suelos, paredes, baños, lugares de mucho tránsito, cocinas y piscinas, entre otras superficies.
Para suelos de pisos o casas se recomienda el microcemento fino; para patios y zonas externas el medio y para piscinas o garajes, el grueso.
Para su aplicación se requiere de:
- La resina multiuso: la cual ayuda a fijar el microcemento a la superficie a la cual se va a aplicar y le confiere durabilidad y adherencia. La resina varía de acuerdo al grado de absorbencia o porosidad del sitio en el cual se colocará.
- Pigmentos: son los colorantes determinados que le dan al microcemento la tonalidad y el color requerido en los diversos proyectos. Existen 50 tonos distintos por lo que se presta para toda modalidad de decoración.
Para poder instalar el microcemento en Madrid conviene buscar empresas especializadas que sepan trabajar con este material y posean amplia experiencia en proyectos de casas, pisos, zonas comerciales o naves industriales.
Se debe contar con personal que sepa del tema porque el microcemento tiene que instalarse de acuerdo al manual de instrucciones que trae cada producto, por lo que se recomienda que lo haga un instalador cualificado.
¿Dónde se puede usar microcemento?
Ya se ha dicho que existen tres tipos de microcementos: El fino, el medio y el grueso. Sus usos van de acuerdo al grado de resistencia y a la cantidad de tránsito de personas al cual será sometido.
Por tal razón, existe un tipo de microcemento para cada necesidad, tanto utilitaria como estética. Así que puede aplicarse en:
Suelos: tanto en interiores con sus bellos colores y acabado brillante, como en exteriores en sus acabados gruesos, antideslizantes, impermeables y resistentes al tránsito de personas o coches.
Paredes: externas e internas en casas o sitios comerciales. Las fachadas de microcemento aguantan muy bien las inclemencias y cambios climáticos, sin sufrir daños.
Cocinas y baños: por ser impermeables, lavables, antideslizantes, resistentes y de alto valor estético.
Escaleras, piscinas, garajes: porque es resistente al tráfico, tanto de coches como de personas y no se desgasta, ni pierde su color.
Preguntas frecuentes sobre el microcemento
¿Es mejor que el cemento pulido?
Definitivamente sí, porque además de cemento, posee minerales, pigmentos, resinas y polímeros que lo hacen más resistente, impermeable, anti fisuras y con variados acabados para multiplicidad de proyectos de decoración y diseño.
¿Se puede lavar con productos de limpieza?
Sí. Pueden usarse los productos para limpiar suelos, baños, cocinas y más que existen en el mercado y no perderá sus cualidades ni su color.
¿Es caro el microcemento?
No, si se considera que se puede aplicar sobre cualquier superficie como por ejemplo azulejos o mármol sin tener que remover estos materiales, crear escombros, ruidos molestos y mucha mano de obra.