Con Iglesias hemos topado
lunes 16 de abril de 2018, 09:48h
El “errejonazo” es la nueva suerte en la lidia interna de Podemos. Si en todas partes cuecen habas, en todos los partidos se cuecen disensiones internas, que a veces van más allá de la diferencia de criterios y ponen en evidencia que la democracia interna en las formaciones políticas, deja mucho que desear, y que cuando se ostenta el poder dentro de un partido, la democracia bien entendida debería empezar por uno mismo, aunque casi nunca es así.
El mástergate de Cristina Cifuentes, a un año de las elecciones municipales y autonómicas, ha despertado las ansias, las expectativas, las inquietudes dormidas, o adormecidas, a la espera de tiempos más propicios. Y eso ha hecho que se precipiten las intenciones de los partidos sobre los candidatos previstos. Tal es el caso de Podemos, donde ha habido que sacar del frigorífico a Iñigo Errejón, para proclamarle candidato al cetro que va a dejar, parece que de una forma u otra, Cristina Cifuentes. Pero no se ha hecho en la medida que Errejón quería, en cuanto a la convocatoria de primarias con carácter general se refiere. Y las críticas de éste despertaron al macho de la manada podemita que Pablo Iglesias lleva dentro, para mostrarse intransigente con las opiniones de su compañero, que no amigo del alma, Errejón, y exigirle, que “ni media tontería más” sobre las decisiones que se toman en el partido, lo que ha suscitado todo tipo de reacciones, algunas en contra, como la de la portavoz podemita en la Asamblea de Madrid, Lorena Ruíz-Huerta, quien ha dicho que, para tener un padrino como Pablo Iglesias, es mejor quedarse como ésta.
Parece que, de momento, las cosas se han calmado, pero las aguas bajan revueltas y hay muchos que dentro de Podemos dicen con resignación: con Iglesias hemos topado.
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Cronista Oficial de Madrid y Getafe
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