Josep María Flotats -esta vez solo como director- trae al teatro María Guerrero el montaje de "El juego del amor y del azar", de Marivaux, en versión castellana de Mauro Armiño. Se puede ver hasta el 23 de noviembre. Es una coproducción entre el Centro Dramático Nacional y el Teatre Nacional de Cataluña. Ya se estrenó en Barcelona la versión en catalán.
Pierre de Marivaux fue un autor muy apreciado en Francia durante la primera
mitad del siglo XVIII. Después cayó en el olvido hasta que algunos directores
vanguardistas del siglo XX lo rescataron y volvieron a hacerlo popular en toda
Europa.
No es un autor muy representado en España. Se han hecho algunos montajes
recordados de "La doble inconstancia", dirigida por Miguel Narros en 1993, y de
"La isla de los esclavos". En circuitos más alternativos también se ha visto
"El triunfo del amor".
Flotats ha destacado hoy el gran esfuerzo que les supone a los actores
volver a interpretar la función en un idioma distinto al que estrenaron hace
unos meses. Para recrear el mundo de equívocos de Marivaux, el director buscó
un elenco que encajara con las edades reales de los personajes. Y,
efectivamente, casi todos los intérpretes son muy jóvenes. Alex Casanovas eleva
la media de edad dando vida al padre. Además, se ha contado con Franca
Squarciapino y Ezio Frigerio para el vestuario y la escenografía. El público
verá un brillante y luminoso jardín donde evolucionan el señor Orgón y su hija
Silvia, con la perspectiva de un matrimonio concertado. La joven duda y, para
espiar a su futuro esposo, se hace pasar por la doncella. Pero el novio ha
tenido la misma idea y se cambia por su criado. Los prometidos rechazarán a sus
falsos pretendientes, pero se enamoran de los criados que, realmente, son los
señores.
Un trepidante equívoco para la que es la pieza más
popular y representada de este autor.