El director de escena Emilio Sagi y el tenor argentino Raúl Giménez iniciarán el proyecto Opera Estudio del Teatro Real con 'El Barbero de Sevilla', de Rossini, una iniciativa que pretende convertirse en el "embrión" de la Academia del coliseo madrileño y que tiene como finalidad seleccionar y formar a jóvenes cantantes menores de 35 años, según explicaron hoy Miguel Muñiz y Antonio Moral, director general y director artístico respectivamente de esta institución.
Junto a Sagi y Giménez se une a este proyecto el joven director musical Philippe Bach (ganador del Concurso López Cobos) y la Universidad Carlos III de Leganés (Madrid), que acogerá los ensayos de esta producción a partir del 21 de abril de 2008 y también el estreno de la misma el 13 de mayo de 2008. La Dirección Artística del Teatro Real efectuará una primera selección de los materiales recibidos, cuyos resultados serán publicados en su página web (
www.teatro-real.com) antes del 10 de septiembre de 2007. Entre los días 12 y 22 de octubre de 2007 se celebrarán audiciones entre los preseleccionados.
Al taller, cuya fecha de inscripción expira el próximo 30 de julio, podrán optar cantantes de todas las nacionalidades que hayan nacido a partir del 1 de enero de 1973. Entre los elegidos tendrán preferencia aquellos intérpretes que hayan sido seleccionados entre los tres primeros puestos en algún concurso de canto.
Tanto Emilio Sagi como Raúl Giménez confesaron su interés por formar y trabajar con jóvenes valores de la lírica. El director de escena, que ya se hizo cargo de una producción de 'El Barbero de Sevilla' en el Teatro Real hace varias temporadas, señaló que ahora se llevará a cabo una "versión más pequeña" que contará con una "escenografía simple, muy minimalista, constituida por varias plataformas y que jugará también con la idea inicial del blanco y el negro para terminar en una explosión de color", adelantó Sagi.
Al servicio del compositor
Por su parte, el tenor argentino hizo hincapié en la importancia de poner todos los esfuerzos al servicio del compositor. "He cantado 36 producciones distintas de esta obra de Rossini y me he dado cuenta de que con el tiempo se van acumulando los defectos que acaban por destruir la partitura. El único que debe tener razón es el compositor, nosotros sólo opinamos, por eso pienso que el esfuerzo primordial debe estar en tratar de hacer lo que está escrito. Hay que estar al servicio de la partitura", afirmó.
Para Raúl Giménez, 'El Barbero de Sevilla' es una obra "muy difícil" que requiere cantantes capaces de llevar a cabo esta misión. "Es posible que en la selección de los artistas haya gente con talento que se quede fuera porque el reto es encontrar aquellos que sepan cantar codo con codo y no exclusivamente solos, que sean apasionados", comentó.
Habrá ocho funciones programadas, de las cuales seis se celebrarán en el Auditorio Padre Soler, en Leganés, y otras dos en el Teatro Real.