La Royal Shakespeare Company regresa a Madrid para presentar en el Teatro Albéniz, desde este jueves y hasta el sábado, su último espectáculo "Coriolanus", una obra sofisticada, intensamente política y psicológica.
Así lo explicó este miércoles el director asociado principal de la prestigiosa compañía, Gregory Doran, quien presentó el espectáculo junto a los actores William Houston, Janet Suzman y Timothy West, acompañados por el consejero de Cultura y Deporte de la Comunidad de Madrid, Santiago Fisas, y el director del British Council en España, Chris Hickey.

Shakespeare escribió este texto en 1608, año marcado por los problemas por el precio del maíz y por la representación del pueblo en el reinado, motivo por el que, posiblemente, utilizó la "metáfora" de Roma -que nos sigue sirviendo ahora- para hablar de un tema de su tiempo, prosiguió el director. Doran llamó la atención también de la compleja relación materno-filial del protagonista de la obra, escrita el mismo año en que murió la madre del dramaturgo. Shakespeare se basó en la "Vida de Cayo Marcio Coriolano", que aparece en las "Vidas paralelas" de Plutarco, para escribir un texto que se representa poco, pero que "siempre es relevante" por el debate en torno a la naturaleza y moralidad de la guerra, prosiguió Doran.
Para el director, "Coriolanus" ha sido interpretado a lo largo de la historia desde todas las ópticas políticas, desde la extrema derecha, el marxismo e incluso el nihilismo, porque Shakespeare trata de mostrar todos los "espectros" en la manipulación del pueblo por una sola persona.
El equipo artístico ha notado reacciones muy distintas según la "cultura política" del lugar donde ha representado "Coriolanus", que tras su estreno el pasado 23 de febrero en el Royal Shakespeare Theatre, en la localidad inglesa de Stratford, se puso en escena en Washington. Para Willian Houston, quien representa a uno de los personajes más violentos y guerreros de Shakespeare, "resultó fascinante" representar "Coriolanus" en la capital estadounidense -"Condolezza Rice vive a la vuelta de la esquina"-, un país "que casi siempre está en guerra consigo mismo", indicó. "Esta obra habla sobre el yo, el ego, sobre la intransigencia política de un sólo hombre", comentó la veterana actriz Janet Suzman, quien se refirió entonces a la situación actual, en la que "la cabezonería política de Bush, nos arrastra a todos".
Sólo con atrezo y vestuario
Este montaje, para el que ya se han vendido todas las localidades, llega a Madrid con atrezo y vestuario, pero sin escenografía, ya que literalmente "no cabía por la puerta" y al director le pareció "una pena" no visitar Madrid por "un trozo de madera". "Lo interesante gira en torno a los actores y el público", añadió Doran, quien adelantó que está trabajando en la "obra perdida de Shakespeare", de la que cree han encontrado una parte.
Titulada "Cardenius" y basada en un capítulo del Quijote, podría llevarse a escena con una producción anglohispana, según adelantó el director de la compañía, quien visita España por primera vez tras recibir la Medalla de Oro a las Bellas Artes de manos del Rey Juan Carlos. La Royal Shakespeare Company, que volverá al repertorio clásico español, ha visitado España en varias ocasiones, la última en la pasada edición del Festival de Almagro.