A preguntas de la oposición municipal —PSOE, IU y UpyD— durante la Comisión de Familia y Asuntos Sociales que ha tenido lugar este martes, la coordinadora de Modernización y Administración Pública del ramo, Pilar Dávila, aseguró que "se intentará evitar el desalojo del edificio como pide el AMPA" pero dejando claro que no se trata de un compromiso formal: "Hasta que no tengamos el
informe definitivo no podemos garantizar que los niños pasarán el próximo curso en el colegio". "Para el Ayuntamiento lo más importante es evitar riesgos innecesarios", agregó Dávila. Además, se mostró molesta con las informaciones, a su juicio "malintencionadas", que apuntaban un "interés oculto" sobre un supuesto cambio de uso en el colegio.
Y es que el suelo en el que se levanta el inmueble, ubicado en la calle de Alfonso VI, podría parecer "apetitoso" para su venta, tal y como afirmó la edil socialista Ana de Sande. El Consistorio desmintió esta teoría
comprometiéndose a no vender ni destinar el edificio a otra función que no sea la actual.
Los padres, satisfechos
Los padres, que tras asistir a la comisión se reunieron con la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, están satisfechos con el desarrollo de los acontecimientos. "
Botella nos ha dicho que probablemente el jueves estará listo el informe y que, en principio, parece claro que no hará falta el traslado", afirmó Gloria Elizo, portavoz del AMPA, quien además celebró que el problema pueda solventarse "de una manera razonable".
La
inspección técnica de edificios realizada por el Gobierno municipal en febrero de 2011
encontró deficiencias superficiales en la cubierta y fachadas del inmueble y, a finales de año, otro informe técnico —para el que se realizaron calas—, encargado por el Ayuntamiento aunque elaborado por personal ajeno, concluyó que el edificio tenía problemas estructurales —este último documento fue
tachado de "alarmista" incluso por la consejera de Educación de la Comunidad, Lucía Figar— Desde el primer momento los padres se opusieron a la medida al considerarla innecesaria.
Los niños residentes en San Ildefonso son conocidos por cantar cada año los números de la Lotería Nacional.