Condenados 26 años por asesinar a un amigo y robarle para irse de fiesta
Por MDO/E.P.
lunes 28 de mayo de 2012, 00:00h
Actualizado: 29/05/2012 14:05h
Dos hombres han sido condenados a 26 años y nueve meses de prisión por el asesinato en marzo de 2008 de un amigo, a quien robaron las tarjetas de crédito para irse de fiesta a Torrevieja.
En la sentencia, la Audiencia Provincial de Madrid considera a Ulises J.A. y a David R. autores de un delito de asesinato, estafa continuada y fraude por uso de tarjeta. En el delito de asesinato concurre la atenuante analógica de haber actuado bajo su adicción a las drogas.
Asimismo, los procesados deberán indemnizar con 130.000 euros a la hija del fallecido; con 9.000 euros a sus hermanos; con 120.000 euros a la compañía de seguros por el incendio de la vivienda de la víctima; y con 42.000 euros al Ministerio de Hacienda por el adelanto del dinero que hicieron a la hija del fallecido.
30 puñaladas
Según los hechos juzgados, la víctima quedó con los procesados el 14 de marzo de 2008 para irse a tomar unas copas, acabando todos en su casa donde continuaron consumiendo cocaína y bebidas alcohólicas.
En un momento determinado, se inició una discusión entre los acusados y la víctima, a quien asestaron 30 puñaladas. Tras matarle, los procesados le robaron las tarjetas (realizaron operaciones en entidades bancarias de Torrejón de Ardoz y Albacete), abandonaron la casa y se fueron de fiesta a Torrevieja a seguir consumiendo.
El 17 de marzo regresaron a Alcalá y compraron cinco litros de gasolina. Tras ello, se dirigieron a la casa del fallecido para destruir cualquier prueba que hubiera quedado de su presencia en el lugar. Así, prendieron fuego a la vivienda.
El cadáver de la víctima fue hallado en su domicilio parcialmente carbonizado, tendido en el suelo del salón. La Policía localizó en el salón un cuchillo con mango negro, de once centímetros de hoja.
Según la versión de Ulises (uno de los procesados) la víctima se puso agresiva por el consumo de drogas y salió de la cocina con un cuchillo, teniéndose que defender David (el otro acusado) del supuesto ataque. El otro procesado consiguió arrebatarle el arma y comenzó a apuñalarle en defensa propia.
"Se enzarzaron en una pelea. Yo me quedé paralizado de terror. David cogió el cuchillo y empezó a apuñalarle. Y le cortó el cuello. Era una situación muy crítica. Yo no le toqué", relató el acusado.