sábado 12 de mayo de 2007, 00:00h
Actualizado: 10/10/2007 11:36h
Parecía que íbamos a tener la oportunidad de sacar algo en claro después de ver y escuchar a los aspirantes a sentarse en el sofá que en los últimos tres años y medio ha ocupado Esperanza Aguirre, en un debate dos a dos que resultó plomizo. Telemadrid ofreció las imágenes y los candidatos, excepto Sabanés, se dedicaron a lucir sus palabras más buscadas para descalificar al otro y todos ofrecieron propuestas programáticas que ya habían presentado más de una vez. Inés Sabanés y Aguirre estrenaron el primer partido de esta fórmula que no aporta nada a los ciudadanos, porque debatir es confrontar las ideas de cada aspirante sobre un mismo tema, ya sea la atención sanitaria, el sistema educativo o los servicios sociales.
Se trataron con esmero y buena educación, la todavía presidenta regional, que quiso poner en un compromiso a la ex edil madrileña de IU preguntando si estaba a favor o en contra de la enseñanza concertada, repitió en varias ocasiones que respeta a su contrincante aunque tiene con ella diferencias ideológicas. Dijo una obviedad para parecer considerada con Sabanés, en contraposición con las miradas de pocos amigos que lanzó al aspirante socialista, Rafael Simancas, quien no se cortó ni un pelo en repetir que esta señora es más de derechas que el PP.
El segundo partido de este debate por partes, el protagonizado por Sabanés y Simancas, inaguantable, porque la primera tuvo que volver a contar algunas de sus propuestas y el segundo parecía que estaba calentando antes del gran partido contra Aguirre. Ambos líderes de la actual oposición parlamentaria de la Asamblea de Madrid aprovecharon el tiempo del aburrimiento y denunciaron el formato elegido para adormecer a los televidentes. Me enteré de que Aguirre y Simancas se tienen poco cariño y constaté que ambos consideran que su contrincante electoral es más o menos que el preludio del desastre final.
El jefe del PSM, al verse sorprendido por una Aguirre interesada en que saliese a relucir que si gobierna será haciendo concesiones a IU, se mostró muy convencido de que ganará por mayoría absoluta y de que no tendrá que tragar sapos de verano. La candidata popular contestó rauda y veloz diciendo que, por lo que aparece en las encuestas, parece bastante improbable que Simancas arrase llevándose tantos votos que no entrarían ni en sus mejores sueños y que lo probable, si PSM e IU obtienen más escaños que el PP, es que tenga que tener muy en cuenta a Sabanés.
Prometo que presencié el debate por razones exclusivamente profesionales y que no habría conectado con Telemadrid de no haber tenido que escribir sobre esto que dicen que es un debate, pero que en realidad no es más que una continuada exposición de propuestas y frases elaboradas por los listillos que cada candidato tiene a su lado para imaginar frases publicables por los medios de comunicación, que parecen ser, juntos a los popes de cada partido, los únicos interesados en conocer quién ganó el debate. Será difícil encontrar un triunfador porque, como comentaba horas después de celebrado un paisano en un bar, el que realmente ha ganado ha sido el madrileño que no lo ha visto. Se ha evitado perder casi dos horas para quedarse como estaba y no enterarse más que de lo recitaron Sabanés, Aguirre y Simancas.
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Periodista. Empezó su carrera profesional en El Socialista, colaboró con medios como Diario 16 e Interviú y durante casi una década intervino en tertulias de la Cadena Ser. Fue presidente de Tele K (televisión de Vallekas). Durante más de 30 años se dedicó a la información autonómica en Servimedia, Ha recibido numerosos premios de la Asamblea de Madrid, el Gobierno regional, la ONCE, Canal 33 y premio APM, entre otros. También ha recibido, tras su jubilación que no retirada, un homenaje de los todos los presidentes de la Comunidad de Madrid y de la Asamblea autonómica. En la actualidad, colabora con Madridiario y Zarabanda.
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