El Área de Gobierno de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid ha ido ganando competencias, con Movilidad y Seguridad, hasta convertirse en un monstruo por sus dimensiones que tendrá que gestionar el 67 por ciento del presupuesto municipal. La oposición denuncia que así no puede ejercer su labor de control.
Tras las elecciones municipales de mayo y ante los problemas de contaminación de la ciudad de Madrid, a Medio Ambiente, todavía gestionada por la actual alcaldesa,
Ana Botella, se le sumó Movilidad, ya que el tráfico es la principal causa de los 'malos humos' de la ciudad. Ahora, tras la reestructuración del Gobierno municipal hecha por la nueva regidora tras la marcha de Alberto Ruiz-Gallardón, esta concejalía también ha asumido las competencias de Seguridad, que antes formaba tándem con Movilidad.
El resultado de la aglomeración de competencias es que el Área de Gobierno de Medio Ambiente, Seguridad y Movilidad gestiona el 67 por ciento del presupuesto municipal -sin contar gastos financieros- y el 52 por ciento del personal municipal, con unos 22.000 empleados, contando a los de las contratas, según los datos del delegado designado por Botella para encargarse de esta área,
Antonio de Guindos, hermano del actual ministro de Economía y hasta ahora miembro del equipo de Botella en la concejalía. Al no ser edil electo no podrá ejercer de portavoz de la comisión del área, aunque ha asegurado que responderá a la oposición.
La imagen de la primera sesión de la comisión tras el cambio de Gobierno da muestra de las dimensiones de la concejalía. En la parte 'popular' de la recién estrenada sala de comisiones no cabían todos los directores generales y coordinadores, con lo que se ha habilitado una fila de sillas detrás de la bancada 'azul' para dar cabida a todos. En total, son tres coordinadores, un secretario general, doce directores generales y un organismo autónomo los que dependen de la concejalía. El Ayuntamiento cifra el ahorro de la fusión en unos 600.000 euros.
Control de la oposición
El principal problema que surge a raíz de esta amalgama de competencias es que la oposición tendrá más difícil fiscalizar la labor del Gobierno municipal. Si antes había dos comisiones ordinarias al mes, una para Medio Ambiente y otra para Seguridad y Movilidad, ahora solo habrá una para todos los temas. Así, cada partido de la oposición -PSOE, IU y UPyD- tendrá la oportunidad de hacer tres preguntas al mes este área que gestiona la mayor parte del presupuesto municipal, es decir, nueve minutos de intervención, como ha recordado el concejal de UPyD,
Jaime Berenguer.
La oposición ha propuesto crear una comisión solo para Seguridad o bien aumentar el número de preguntas que puede hacer cada partido, algo a lo que el PP se ha opuesto. Los portavoces de los partidos políticos han criticado que la nueva concejalía va a ser "ingobernable", "un cajón desastre", un "área monstruosa" o "una injustificable suma de peras y manzanas".
Principales apuestas
En la comisión constitutiva de este martes, Antonio de Guindos ha comparecido para explicar las líneas generales de la futura gestión de esta concejalía, que tendrá un coordinador para cada una de las tres competencias que engloba. Los
nuevos contratos con bonus para las adjudicaciones públicas,
el futuro plan de calidad del aire y la mejora de la eficiencia energética son las apuestas ambientales. En cuanto a la seguridad, que apenas se ha tratado por falta de tiempo, De Guindos ha destacado que trabajará en nuevas zonas con videovigilancia, el desarrollo de un nuevo plan de seguridad vial, medidas para prevenir el acoso a menores por Internet o en la mejora de los medios con los que cuentan los bomberos, que al final de la legislatura serán 1.700, según ha prometido.