¿Se imagina perder en solo treinta minutos más de 500 calorías mientras baila sevillanas, tango, samba y rock&roll? A partir del día 1 de septiembre es posible con un nuevo sistema de entrenamiento que convierte la sesión de gimnasio en una fiesta.
Rapidez, seguridad y diversión. Estas son las tres máximas de un centro Curves, que con la incorporación del programa de entrenamiento Zumba convierte una sesión de ejercicio en media hora de placer. Y es que las clases no duran más de 30 minutos y en ellas es posible perder entre 300 y 500 calorías. "Es un trabajo conjunto de fuerza y cardio", aclara Paz Santamaría, directora de la franquicia Curves Pacífico.
Nada complicado y muy enérgico. Con pasos fáciles de seguir y resultados a medio plazo. Una forma de adelgazar en poco tiempo, sin darse cuenta y pasándoselo bien: un sueño "impensable" para muchas mujeres.
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A pesar de que este nuevo método de entrenamiento comenzará a implantarse en estos gimnasios a lo largo del mes de septiembre, algunas socias de la
franquicia Curves ya lo han probado. "Y
están encantadas", asegura Santamaría. "Muchas de ellas quieren que entre ya en funcionamiento, pero todo lleva su tiempo. No nos sirve cualquiera para impartir estas clases. Tiene que ser una persona certificada", aclara. Y no todo el mundo lo está. Para ello, es necesario haber obtenido previamente el certificado Zumba, que se consigue tras realizar un curso de formación. "No basta con saber bailar; también hay que transmitir. Tiene que ser capaz de convertir un entrenamiento en una fiesta", comenta esta experta, que ya tiene su certificado para dar estas clases.
Los entrenamientos semanales varían en función de las propias usuarias o de cada gimnasio, quienes ofrecerán estas clases dependiendo de la demanda. Una socia puede asistir a las clases que quiera de Curves con Zumba a lo largo de la semana, inscribiéndose previamente y pagando una cuota que varía entre uno y dos euros. Los horarios de las clases los estipula el propio centro, teniendo en cuenta los momentos de mayor afluencia de público.
Una unión necesaria
Tanto la franquicia Curves como el programa Zumba vieron que la unión entre ambas empresas podía servir para ofrecer un mejor servicio a todas las clientas. "Creemos que ambas entidades se necesitaban una a otra para conseguir mayores objetivos. El circuito Curves funciona maravillosamente y Zumba gusta porque es latino, pero faltaba unirlos para que, quemando muchas calorías y siendo un sistema efectivo como es Curves, fuese más divertido con Zumba", comenta Santamaría.
Una fusión que está haciendo que
los gimnasios se llenen nuevas clientas. Y el boca a boca tiene mucho que ver. Una socia que asiste a una clase de Curves con Zumba, asegura Santamaría, cuando termina se siente activa y feliz. Y por eso cuenta la experiencia, lo que hace que guste a otras mujeres y estas se acerquen al centro para conocer el programa. Tras probarlo, muchas terminan enganchándose y deciden apuntarse.
Aunque no todos los
centros Curves ofrecerán este programa. "Depende de si cada franquiciado independiente quiere o no incorporar este sistema", comenta la directora de la franquicia Curves Pacífico. No obstante, desde la dirección de esta entidad recomiendan que se incluya este nuevo programa, "ya que es un beneficio tanto para el centro en sí como para todas las socias, porque es muy divertido", aclara.

El
programa Zumba nació de forma accidental, a mediados de los noventa, en Colombia, de la mano de Alberto 'Beto' Pérez. Un profesor de aeróbic que un día olvidó llevar la música que utilizaba habitualmente para sus clases y tuvo que improvisar, usando varias cintas de audio que llevaba en su mochila. Estas eran de salsa y merengue, la música con la que creció. Y sin darse cuenta creó un nuevo tipo de baile y acondicionamiento físico, que consistía en dejar que las personas se moviesen al ritmo de la música. La sala se llenó de energía, la gente no podía dejar de sonreír. Y ese mismo día nació Zumba, un programa que ahora llega a Madrid y al resto de España con la intención de hacer que sus participantes
desconecten de su vida diaria, disfruten bailando todo tipo de ritmos y durante treinta minutos sean, si cabe, un poco más felices.
Curves Pacífico
Calle de Sánchez Barcaiztegui, 25 (Metro: Pacífico)
Teléfono: 91 501 36 76