El sindicato también se ha dirigido al
Ministerio de Educación para que actúe y haga cumplir la disposición transitoria del Decreto de Acceso 276/2007 "dado que es responsabilidad del Gobierno de España garantizar la igualdad de todos los españoles ante la Ley y que las actuaciones de las Comunidades Autónomas estén amparadas por la normativa vigente".
CC.OO. fundamenta su demanda en que se trata de una convocatoria en
condiciones absolutamente diferentes a las de otras comunidades autónomas" tanto en el diseño de los exámenes como en la valoración de los diferentes apartados y en el baremo de méritos. Las modificaciones introducidas por la Consejería de Educación en este sentido para, según explicó su responsable, Lucía Figar, elegir a los profesores más capacitados, suponen para el sindicato un agravio comparativo "sin precedentes" para quienes se examinen en Madrid. Según estos cambios, el peso de la
experiencia (interinidad) se reduce mientras aumenta el de los conocimientos demostrados durante el proceso de selección.
Además, CCOO asegura que la situación que se produce en la
asignación de destinos de personal interino para el próximo curso y la posterior realización de un proceso selectivo con el curso iniciado "produce una desregulación administrativa, que también incumple la normativa vigente y que generará graves conflictos que afectarán a trabajadores y opositores". Por todo ello, el sindicato cree que hay base legal "más que suficiente" para la paralización urgente del proceso.
Sólo 489 plazas
La Consejería de Educación sigue adelante con el proceso pese a las protestas. Tras comunicar los cambios en el examen, el decreto de convocatoria de pruebas se publicó el pasado miércoles 22 junio en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid. Desde esa fecha los candidatos tienen 20 días hábiles para presentar la documentación necesaria. La Comunidad no publicará el
calendario de las pruebas hasta que conozca el número de aspirantes.
El
número de plazas disponibles es de
489, en lugar de las 2.200 comprometidas por el Ejecutivo regional en la mesa sectorial de Educación. Educación ha justificado esta reducción en que la crisis económica ha hecho que el Estado limite la tasa de reposición (personal necesario para cubrir las bajas por jubilación y otras circunstancias) al 30% de las plantillas. De hecho, en un principio la Comunidad decidió
no sacar a concurso ninguna plaza, lo que impediría a los profesores interinos (que en Madrid superan el 30% de la plantilla) consolidar sus plazas y convertirse en funcionarios. Educación
rectificó después, pero limitó finalmente la oferta a esas 489 plazas, cuyos aspirantes deberán ajustarse, además, al nuevo tipo de examen que CCOO ha llevado ante la Justicia.